Silvia Guerra

De sobra sabemos que el ámbito laboral es extremadamente competitivo y que actualmente existe sobre oferta de casi todas las profesiones y oficios. Tristemente es cuando comenzamos a notar mucha, mucha competencia, pero desleal. Como dice mi papá, bienvenida la competencia porque me hace ser más fuerte y mejor, pero la competencia legal y leal.

Todos buscamos tener éxito en lo que hacemos; ya sea, ser el número uno en ventas, ser un consultor exitoso, ser el conferencista más cotizado, etc. Eso es bueno, ya que genera que constantemente estemos ideando puntos fuertes de diferenciación con los demás. Lo malo viene cuando se hace uso de engaños, manipulaciones, mentiras, o simplemente de desacreditar a otro u otros colegas que tienen nuestra misma profesión o su mercado meta es el mismo.

Nunca es bueno utilizar prácticas desleales, es la mejor manera de desacreditarnos a nosotros mismos, auto-pisotear nuestra dignidad, perdernos en un espiral negativo de mentiras y malos usos, y perder la credibilidad ante los ojos de los demás. El llevar a cabo estas prácticas desleales, comunica que en el fondo, no estamos seguros de la calidad del servicio o producto que ofrecemos y que consideramos que el de la competencia es mejor. ¿Por qué no tomamos mejor las cosas desde otro punto de vista, e intentamos potenciar las cualidades o ventajas de lo que nosotros ofrecemos con base en datos reales?

Uno de los aprendizajes que me dejó la maestría en Imagen Pública, es que debe uno buscar sus fortalezas y potenciarlas al máximo. Esto lo puedes permear en la mente de tus consumidores o clientes, a través de una propaganda persuasiva y creativa; a través de saber exactamente lo que tu mercado quiere, para que seas tú el que lo ofrezcas inteligentemente. Cuando conocemos nuestras fortalezas, conocemos a la competencia y hemos investigado al mercado, las ventajas que podemos ofrecer en comparación con los demás, son fáciles de distinguir. Tener ética profesional, respetando el trabajo de los demás y dedicándonos a ofrecer lo mejor que podemos ofrecer, además de darnos resultado, evita que torzamos el camino.

Ten respeto por ti mismo, por tu profesión y por tu entorno, siendo una persona ética y de prácticas justas y leales.

El Poder de tu Imagen.

silvia@consultoriadeimagen.com.mx