Por FRANCISCO VARGAS M.

Una tienta por demás positiva, interesante y estupenda fue la que se vivió la tarde ayer en la ganadería zacatecana de D´Guadiana, propiedad del ingeniero y empresario Armando Guadiana Tijerina, quien no perdió ningún detalle de todo lo que ocurrió en esta gran tienta, la cual tuvo como director al matador Arturo Macías, participando en la misma el también diestro acalitano Fermín Espinosa “Armillita IV”, y los novilleros Rafael Reynoso, Jorge Salvatierra, Fernando Vázquez, Karla Santoyo y el aspirante con caballos Eduardo Neyra.
Si calificamos esta labor de campo como positiva, fue por los resultados finales que arrojó la misma, ya que de diez vacas que se probaron, ocho de ellas fueron aprobadas y dos desechadas, destacando entre ellas la cuarta, herrada a fuego con el número C-13; sexta, con el número 4-78; y la octava, marcada con el número 2-5.
Vaya si Arturo Macías como Fermín Espinosa “Armillita IV” se dieron gusto toreando, expresando cada uno de ellos su toreo, recreándose ante las nobles, fijas, claras y bravas embestidas que les ofrecieron sus vacas que tentó cada uno de ellos, siendo en total cuatro respectivamente.
Por su parte, Karla Santoyo con las dos vacas que fueron para ella, mostró oficio, solvencia y buen trazo en su quehacer.
Qué decir de los novilleros Rafael Reynoso, Jorge Salvatierra y Fernando Vázquez, quienes también con muleta corrieron la mano, templaron y mandaron alimentándose espiritualmente en cada pase que pegaron, al igual que el aspirante y joven duranguense, quien mostró al igual cosas muy interesantes.
Cabe señalar la participación que tuvo el picador José de Jesús Prado, quien fue el encargado de hacer la suerte con gran efectividad.
En fin, una tienta que le vino bien todos los participantes, y al ganadero Armando Guadiana Tijerina, la motivación para continuar con esta difícil pero hermosa labor, como es la crianza del toro bravo.
Para finalizar este día espléndido campirano, el amable anfitrión ofreció una comida a todos los presentes e invitados, entre ellos los matadores Fermín Espinosa y Paco Santoyo, misma que degustaron “Al Máximo” cada uno de ellos; quienes además confirmaron que: “La grandeza del toreo es la bella creación del arte, en donde se pone en juego la existencia de la vida sobre la muerte”. (pacovargas_@hotmail.com)