Diana Baptista
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 4-Jun .- En medio de la crisis de refugiados en Europa, una delegación de funcionarios alemanes estudia modelos de acogimiento de refugiados migrantes en México.
Esta tarde, el Ministro Federal de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank Walter Steinmeier, acompañado por miembros del Parlamento, acudió a la Casa de Acogida-Formación y Empoderamiento de la Mujer Indígena y Migrante (Cafemin), en la Ciudad de México.
Bajo petición de la delegación alemana, la Cafemin reunió a migrantes y organizaciones civiles para que expusieran sus historias de migración y obtención del estatus de refugiados, además de cómo opera y cómo se mantiene la Casa.
“Estoy peleando mi caso de refugio porque mi país es muy peligroso, pero me lo negaron. Me da miedo regresar”, narró K., madre de cuatro hijos, ante la mirada atenta de los funcionarios.
“Fui golpeada en México, me asaltaron y me quitaron mi dinero. Mis hijos están vivos allá en El Salvador, pero ahí a los jóvenes los desaparecen y los entierran en un hoyo grande donde los hacen pedazos”.
Los funcionarios escucharon en silencio, apoyados por una traductora.
La Casa ubicada en la Colonia Vallejo aloja y capacita a migrantes refugiados, la mayoría mujeres y familias sudamericanas que huyen de la violencia de pandillas, intrafamiliar y del narcotráfico.
La hermana María Magdalena Silva, directora de la Casa, explicó que su presupuesto es otorgado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas (ACNUR), mientras que vecinos de la colonia apoyan con comida.
En una declaración ante medios alemanes que lo acompañaban, Steinmeier aseguró que el fenómeno migratorio en ambos países es motivado por diferentes expresiones de la violencia.
Los funcionarios recorrieron los talleres de panadería y costura, donde se enseña oficios a los refugiados para que puedan mantenerse por su cuenta; después se marcharon, seguidos por un contingente de patrullas de la Policía Federal.