Minutos de indescriptible angustia e incertidumbre experimentó una madre de familia. Se le perdió su hija, una pequeña de escasos tres años de edad. Los hechos ocurrieron en la Isla San Marcos. La Policía Estatal logró encontrar a la pequeña, sana y salva.
Ayer, la señora y su hija, como lo hicieron infinidad de familias, acudieron a la Isla San Marcos con el fin de disfrutar de los juegos y eventos del festival de las calaveras. Por ese motivo, el lugar registró gran afluencia de personas. Los estatales formaban parte del operativo de vigilancia y seguridad.
La jornada transcurría tranquila hasta que se recibió el reporte de que una señora pedía auxilio, estaba en la zona de juegos mecánicos. De inmediato llegaron oficiales de la Policía Estatal y observaron que el rostro de la mujer estaba desencajado, evidenciaba suma preocupación.
Le preguntaron qué le había sucedido y casi a punto de estallar en llanto les comentó que hacía escasos minutos tenía de la mano a su hija, de sólo tres años de edad. Añadió que un instante la perdió de vista y ya no la encontró. Empezó a buscarla entre la gente pero al no tener resultados, concluyó que lo más conveniente era dar parte al servicio de emergencia. Así habría más personas buscando a la menor y esa decisión resultaría crucial para localizarla.
Ya con datos sobre rasgos físicos de la niña, los estatales empezaron a revisar las áreas de la Isla San Marcos. Dado que el reporte fue casi inmediato, suponían que la menor continuaba en el interior de la Isla y efectivamente así era.
Minutos después regresaron con la señora para darle la buena noticia: habían encontrado a la niña, sana y salva.
Finalmente la Policía Estatal recomendó a los padres de familia que tienen contemplado visitar la Isla, que extremen precauciones con sus hijos. Que no los pierdan de vista ni un segundo. La historia de ayer tuvo un final feliz pero pudo ser otro.