Noé García Gómez

Si se otorgaran premios a cada legislatura ésta sin duda se llevaría la medalla a la legislatura más ocurrente. Hemos visto como muchos de nuestros legisladores en el congreso local, proponen ocurrencias para ganar unos minutos en los noticieros o elevar su mediocre récord en el trabajo legislativo, y así ellos seguirán nutriendo su ego apoyados por algunos aduladores contratados como asesores.

Un día se les ocurre que todos los lunes irán en bicicleta (que a la fecha no se ha cumplido) otro día se presenta la idea de regular el consumo de la mariguana, al siguiente nos salen que es de primerísima importancia decidir el orden de los apellidos; después se entretienen buscando cómo poner el mayor número de obstáculos a los candidatos independientes; el último el de obligar a los centros comerciales a no cobrar las primeras dos horas de estacionamiento.

Pensaron ellos que esto, el de que los centros comerciales no cobren estacionamiento es una “grandiosa”, “necesaria” y “prioritaria” tarea, esta ocurrencia presentada como iniciativa y que fue aprobada en días pasados ha generado reacciones, (no de ellos por supuesto). Poco les importó los estudios de factibilidad que los empresarios y comerciantes de los centros comerciales tienen, de la viabilidad y garantías que genera un cobro mínimo, menos la opinión de los administradores de los centros comerciales, tampoco se realizó un sondeo entre usuarios exponiendo la posible reducción de comodidades, como la vigilancia; y no admitieron si existían temas con mayor orden de prioridad (como una ley de trasporte público) ellos, me imagino que por su sueldo de 65 mil pesos mensuales, les incomodó pagar 6 pesos, y tomaron opiniones y sentimientos de allegados para concluir que se reactivaría el comercio con tan práctica y sencilla ocurrencia; poco les importó y pareciera que les molestó la reacción de quien estaba en contra de dicha propuesta, testarudos como si tuvieran la verdad absoluta, siguen defendiendo una prioridad solo para ellos.

El casi único y “brillante” argumento fue la reactivación económica. ¡Brillante! Solo que no dijeron a quién o qué lo reactivarán económicamente, pues lo que sus asesores “economistas” no les dijeron es que los locales de los principales centros comerciales están ocupados en un 80 por ciento por grandes empresas, la mayoría de ellas de origen extranjero, para ejemplo Altaria, donde solo las pequeñas islas pertenecen a franquicias adquiridas por algunos ciudadanos hidrocálidos.

Si de verdad querían reactivar la economía, ¿por qué no pensaron en soluciones para ayudar a zonas como la Purísima, el centro, calle Nieto o el mercado de abastos? En estas zonas tradicionalmente comerciales y donde sus propietarios son casi en un cien por ciento ciudadanos de nuestro estado, que están más que olvidadas. De hecho, esta medida los hundirá aun más. Lo único que provocarán es que sigan asistiendo los clientes a los centros de consumo trasnacional y no local. Vimos cómo fue desechado por regidores un proyecto donde se dignificaría la zona de la Purísima y desahogaría el problema de estacionamiento, pero los diputados ni se inmutaron.

Un pequeño texto, en apariencia inofensivo, puede beneficiar o perjudicar a alguien y pudiera tener grandes impactos directos e indirectos en distintas áreas, ámbitos y sectores. Muy probablemente esta decisión sea la puntilla, para liquidar el comercio local en las zonas histórica y tradicionalmente comerciantes.

Los intereses partidistas, individuales o privados no pueden imponerse al beneficio colectivo, y utilizar la privilegiada posición para menguar un beneficio de la mayoría (negligentemente o dolosamente), es esto, también un tipo de corrupción y debiera catalogarse como delito. Una regulación que se vuelva costosa o perjudicial tendría que catalogarse como un tipo de malversación de fondos o uso inadecuado de los recursos públicos. En síntesis el doctor César Córdova-Novio especialista internacional en Mejora Regulatoria (y que estuvo en Aguascalientes esta semana) dice “una mala regulación que implique costos para el gobierno y la sociedad más que beneficios, es corrupción”. Pero la constante al día de hoy, es que quienes tienen la facultad de proponer y los que aprueban las leyes, no tienen una consecuencia directa de una mala decisión.

No podemos generalizar, hay quienes se destacan por su madurez discursiva, seriedad en las propuestas y conducción de las tareas, lamentablemente son los menos.

Pero hoy estamos en época electoral y solo basta ver que los diputados más ocurrentes son los que hoy pidieron licencia para ir en busca de otro cargo.

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