Con un crecimiento habitacional que impulsa finalmente el desarrollo comercial al sur citadino, el Centro de Abastos de Aguascalientes vive momentos de emergencia para aprovechar la nueva inversión que arriba a diario y que no logra establecerse porque 260 de sus bodegas se encuentran en poder de bancos o de propietarios que viven en otros estados y no tienen interés de rentarlas, venderlas o trabajarlas.
El mercado de Abastos, con 40 años de operación en el estado de Aguascalientes, dispone aproximadamente de 360 bodegas y sólo cien de ellas se encuentran abiertas al público, quienes además, sufren la competencia desleal por parte de ambulantes que estacionan sus camionetas y venden sin ningún permiso municipal sus costales de frutas y verduras.
Cecilia Franco Guzmán, presidenta del Consejo de Administración del Centro de Abastos, llamó a las autoridades capitalinas para regular el ambulantaje en este mercado de carácter municipal, “no tenemos que regularla en lo interno nosotros, esta administración se encarga sólo de regular los trabajos y propuestas de los locatarios”, dijo.
Además, es evidente el estado de abandono de la vía pública de este mercado, que en su mayoría se ha convertido en terracería, con excepción de algunos trabajos de pavimentación y bacheo que se realizaron en la avenida principal por parte de la actual administración municipal.
Aseveró que se requiere de la ayuda de los gobiernos electos para dar el salto y que el Centro de Abastos de Aguascalientes deje de ser un “elefante blanco”, tal y como lo han catalogado, porque este mercado ha demostrado ser muy noble para todas aquellas familias que desde hace décadas operan en este espacio comercial.
Entrevistada por El Heraldo, la presidenta del Consejo de Administración indicó que el Centro de Abastos cuenta con 360 bodegas, de las cuales sólo 100 se encuentran ocupadas y prestando un servicio a la sociedad de Aguascalientes, mismas que han incrementado sus ventas y ya tienen a clientes cautivos.
Frente al crecimiento habitacional en la zona sur citadina, dijo que la actividad comercial ha aumentado en la demanda de alimentos tanto de productos perecederos como de abarrotes, a favor de las bodegas que operan en este mercado, donde ahora los domingos son días familiares mientras que hace un tiempo nadie acudía a él.
Sin embargo, los factores en contra que tiene el mercado y que no es nuevo, pero ante la llegada de nuevos inversionistas al Centro de Abastos de Aguascalientes, son la falta de apoyo por parte de autoridades, se cuenta con una infraestructura muy deteriorada y el número de bodegas que están cerradas, muchas de ellas se encuentran en poder de bancos o de propietarios de otras ciudades que no tienen ningún interés por trabajar sus bodegas ni rentarlas ni venderlas.
Ante ello, se necesita un apoyo por parte de las autoridades para identificar quiénes son los propietarios de esas bodegas y poder crear un plan para promover y activar toda esa capacidad ociosa vigente de cara a la apertura de nuevos negocios.
La Dirección de Catastro ha otorgado información de números catastrales y nombres de propietarios, pero no nos ha dado mucho margen para contactar a esas personas e invitarlas a que promuevan su inversión ociosa.
A diario se registra la visita de una o dos personas interesadas en invertir en el Centro de Abastos, buscando bodegas en venta o renta para abrir sus negocios, detalló.
El crecimiento comercial del Centro de Abastos se ha encauzado hacia las carnicerías y fruterías, aunque se cuenta con la llegada de abarroteras, si bien lo trascendente es que los clientes que visitan este mercado encuentran de todo lo necesario para su alimentación.
Los inversionistas que se acercan cotidianamente a este mercado traen una diversidad de giros comerciales como mariscos, cremerías, carnicerías, pero hace falta tener el espacio disponible para la apertura de nuevos negocios en el Centro de Abastos de Aguascalientes, puntualizó.