La política pública de salud para el combate del suicidio no funcionará en el estado de Aguascalientes, en tanto la ciudadanía no asuma su responsabilidad y emprenda las acciones que le corresponde y que no puede seguir evadiendo por ignorancia, desinterés o apatía, advirtió ayer el director del ISSEA, José Francisco Esparza Parada.

A lo largo de esta administración, dijo que se ha generado la infraestructura y se ha capacitado al personal médico y humano para realizar acciones de carácter informativo, preventivo, desintoxicación, para internamiento, de rehabilitación de adicciones y depresión, y el servicio de las llamadas telefónicas de emergencias para atender a las personas en crisis.

Sin embargo, el fenómeno del suicidio no es problema de médicos, psiquiatras o psicólogos, es una realidad que confronta a toda la sociedad, es multifactorial, de tal manera que si cada una de las partes hace su trabajo, en esa medida habrá una tendencia a disminuir la realidad lacerante de los autoflagelos.

El punto central es que el tejido social se encuentra enfermo y hay que curarlo entre todos, mientras tanto, Aguascalientes se encuentra en el tercer lugar nacional en la incidencia de suicidios, advirtió el secretario de Salud en Aguascalientes.

Ante el número de suicidios registrados en el estado, que ya suman más de cien este 2016, el director del ISSEA aseveró que resulta evidente que las políticas de salud que se han instrumentado no han funcionado totalmente, porque este sector es el único que ha estado trabajando.

Por ese motivo, preguntó a la sociedad cuándo comenzará a trabajar la parte que le corresponde, y señaló no son sólo frases cuando se afirma que la educación comienza en casa, lo mismo que la salud, la armonía conyugal, la comprensión entre las personas, el respeto, que no haya violencia intrafamiliar; hay que estar atentos de los hijos cuando hay datos que hacen pensar que consumen sustancias prohibidas.

También hay que estar al pendiente de los hijos para prevenir que no haya embarazos no deseados, los cuales suelen generar enojos por parte de los padres y que en lugar de generar un clima de comprensión y de solución de conflictos, sólo se inculca temor, depresión y en vez de agradecer y celebrar la vida, se inculca la desesperación que puede derivar en suicidios.

Adicionalmente, en las escuelas se puede observar fácilmente que el niño o el adolescente se encuentra deprimido y que requiere de atención para apoyarlo a superar sus necesidades.

Agregó que las personas que suelen estar más cerca de las que tienen tendencias suicidas, son aquellas que más pueden apoyarlos; “es incorrecto cuando se dice que no se saben las causas por las cuales alguien se autoflageló, las familias lo saben, saben los problemas al interior del hogar, pero muchos simplemente los ignoran y los evaden”.

Por esa razón, toda la población debe hacer un esfuerzo para encarar este problema que afecta de modo significativo a todo el estado de Aguascalientes, añadió.

Finalmente, el director del ISSEA comentó que el sistema de información de Aguascalientes no oculta casos de suicidios, dado que el tamaño tan pequeño del estado facilita que todos se enteren de esta realidad y no haya un subregistro de estos hechos.