Por Alejandro Hernández R.

Después del prolongado ayuno de todo tipo de festejos en La Plaza México, especialmente los relacionados con el medio taurino, novilladas y corridas de toros, se empieza a avizorar el fin de este fatal período, después de  veinte años de un pésimo manejo de dicho coso; de la renuncia, y más que eso, el despido de Rafael Herrerías, como responsable del manejo de la fiesta en el embudo de Insurgentes, imponiendo sus rudezas, prepotencias, caprichos, incongruencias, y otras tantas cosas negativas que tanto dañaron a la fiesta, por fin, y de acuerdo a fuentes muy confiables, parece que el rumbo y futuro de nuestro máximo escaparate taurino, será otro muy distinto.

Oficialmente, lo único que ha declarado el propietario de la plaza, es en el sentido de la separación de uno de los más poderosos enemigos de la fiesta, de la empresa que en realidad perteneció siempre a la familia Alemán, va en la designación del ganadero Javier Sordo, acaudalado ganadero y prominente arquitecto, al que se le une a Miguel Alemán Magnani, señalándole como el único continuador de la anterior empresa.

Dicho nombramiento, pareciera ser más que un movimiento estratégico, para barnizar con mucha elegancia su salida definitiva del consorcio, otorgándole esa oportunidad para abandonar su titularidad dignamente, sin el mal ambiente que dejó su anterior socio, Herrerías.

El propietario del inmueble, el multimillonario Antonio Cosío Pando, en días pasados dio a conocer que lo único firme es el arribo de Javier Sordo, pero también dejó en claro las propuestas de otros cinco empresarios y personas que han mostrado mucho interés por agenciarse el contrato de arrendamiento de La Plaza México, sin mencionar ni un nombre.

Sin embargo, tomando en cuenta el respaldo económico, la capacidad de operar una empresa con todos los elementos a la mano, como son la seriedad y profesionalismo, esos cinco interesados, se reduce a propiamente a una sola empresa, Espectáculos Taurinos de México, propiedad del Lic. Alberto Bailleres.

Y no suena ilógico, tomando en cuenta los años y número de plazas en suelo azteca, donde se celebran las ferias de mayor rumbo y abolengo de este país y ahora mismo en España, igualmente las afamadas ganaderías de su propiedad, tanto aquí como allá, apoyado por un numeroso equipo de trabajo eficiente y profesional, resulta indudable dudar que cuenta con todos los elementos suficientes para manejar con solvencia dicha empresa.

En cuanto hace a Javier Sordo, se trata de un hombre muy involucrado en el negocio de la construcción de centros comerciales de gran nivel, responsable entre innumerables proyectos, de la mega construcción del nuevo Palacio de Hierro, propiedad de la familia Bailleres, prestigiado arquitecto, reconocido ganadero propietario de la ganadería de Xajay, conocedor del negocio de los toros, pero sin haber manejado plaza de toros alguna.

Sin embargo, goza de un buen prestigio de seriedad, de un manejo pulcro de su ganadería que cuenta con 17 empadres y más de 450 vientres, en poco más de 1,500 hectáreas de terreno.

Mas, continuando ahora en el terreno de la especulación, de ser cierta esta sociedad, con toda seguridad, la corrección primero, versada sobre la presentación y seriedad, escrupulosidad en la presentación, tanto en los novillos como en las corridas de toros. Además de la presencia de una mayor baraja taurina de toreros de todos los países donde se llevan a cabo festejos taurinos.

En fin, juzgamos que este rumor que día a día va creciendo, llegue a concretarse, y por lo pronto, se dé a conocer en breve, el nombre de los integrantes de la nueva empresa, así como el anuncio del inicio de la temporada de novilladas y la celebración de la temporada grande.