CDMX.- Boleros, huapangos, sones y música vernácula formaron el banquete musical que Fernando de la Mora ofreció a sus invitados durante su concierto del jueves en el Auditorio Nacional.
El tenor mexicano estuvo acompañado de la Orquesta Sinfónica Mexicana y también con un conjunto de mariachi.
Las voces de las 9 mil personas que, de acuerdo con organizadores, se congregaron en el Coloso de Reforma, fueron los coros del tenor.
En la pantalla que se colocó al fondo del escenario, la imagen de la pintura “Sandías” de Rufino Tamayo se proyectó en todo su esplendor.
Después de dos horas y media de espectáculo, el tenor cerró la velada con unos muy patrióticos “México Lindo y Querido” y “Viva México”. (Arturo Perea/Agencia Reforma)