Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Es interesante saber que en el estado de Aguascalientes ya funcionan 533 Escuelas de Tiempo Completo, beneficiando a más de 88 mil alumnos. Las escuelas que están dentro de este Programa extienden su horario de clases entre una hora y media a dos horas diarias con los propósitos de “Fortalecer la calidad de los aprendizajes del currículo vigente; reforzar las competencias en lectura, matemáticas, arte y cultura, recreación y desarrollo físico; y mejorar los resultados educativos de los alumnos”.

Las Escuelas de Tiempo Completo tiene funcionando en la Entidad más de siete años y jamás se han hecho públicos los avances o los resultados educativos que éstas logran al término de cada ciclo escolar. Lo que se escucha cada año es la cantidad de escuelas que se suman al Programa, pero no hay rendición de cuentas de los avances académicos; dando la impresión que lo único importante es tener muchas de estas escuelas y no más. Si el propósito fuera éste, estaría bien; sin embargo, como los propios responsables del Programa asientan sus objetivos fundamentales son: “Fortalecer los aprendizajes. . . y mejorar los resultados educativos”. Pues bien, las escuelas ahí están, los niños ahí están, los maestros ahí están y las horas adicionales ahí están; pero ¿qué se está haciendo, en concreto, para que se mejore la enseñanza y para que mejoren los aprendizajes de los alumnos?, ¿qué acciones pedagógicas y qué estrategias didácticas adicionales se están empleando en estas escuelas?, ¿qué materiales novedosos de apoyo educativo se están utilizando?, ¿qué cursos específicos de capacitación reciben los docentes y los directivos?, ¿qué tipos de seguimiento se hacen de sus actividades?, y ¿cada cuándo se hacen evaluaciones sobre los avances y los resultados educativos? Si no se estuviera haciendo casi nada o nada en relación con los propósitos académicos, serían irresponsables, perversos e imperdonables esta omisiones; sobre todo por los niños y por los cuantiosos recursos que se gastan en el Programa; pero si se está apoyando a los docentes para que mejoren su enseñanza; si están en operación ideas pedagógicas modernas y estrategias didácticas efectivas y dinámicas para que los estudiantes aprendan más y mejor; y si se están haciendo evaluaciones periódicas; entonces sería altamente recomendable que por lo menos dieran a conocer, a los alumnos y a los padres de familia, los avances y los resultados educativos que se logran a través del Programa en comento; sin olvidar que para las autoridades centrales y la sociedad en general, también sería bueno presentarles una evaluación comparativa, en la que se demostrara que las Escuelas de Tiempo Completo tienen resultados académicos muy superiores en relación con las que no participan en el Programa. Pero si en las evaluaciones ambas escuelas tienen iguales resultados o, incluso, las de Tiempo Completo tienen rendimientos más bajos; entonces sería cuestión de reflexionar y de revisar cuidadosamente lo que se está dejando de hacer en las escuelas del Programa con el fin de reorientar acciones y fortalecer estrategias de mejora.

Cuando aún se aplicaba la prueba ENLACE, esta evaluación demostraba, por ejemplo, que las Escuelas primarias de Tiempo Completo obtenían los mismos puntajes que las escuelas primarias que no estaban en el Programa; lo que indicaba que no había ninguna diferencia cualitativa entre ambas escuelas. En otras palabras, las horas adicionales de las Escuelas primarias de Tiempo Completo no hacían diferencia en la mejora. Por otra parte, en el ciclo escolar 2012 – 2013, se hizo un contraste de 100 escuelas primarias entre los puntajes que tenían (en ENLACE) antes de estar en Tiempo Completo y los puntajes que obtuvieron ya estando en el Programa. De estas 100 Escuelas de Tiempo Completo, tan sólo 18 superaron sus puntajes anteriores; esto es, fue muy poco significativo el avance. Y tal vez por eso no se publican los resultados por ser muy desalentadores; sin embargo, no es ocultando los datos como se ha de superar la educación de los niños. Este Programa es la gran apuesta del actual Gobierno de la República para “Fortalecer la calidad de los aprendizajes; reforzar las competencias en lectura, matemáticas, arte y cultura, recreación y desarrollo físico; y mejorar los resultados educativos de los alumnos”. Bien vale el esfuerzo, sobre todo por los niños, atender mejor a las Escuelas de Tiempo Completo para que cumplan realmente sus fines educativos y no verlas únicamente como escuelas con cuantiosos recursos financieros. Para ello, sería recomendable revisar y fortalecer las acciones de los maestros, los directores, los supervisores, los padres de familia, las autoridades educativas y los propios niños; pues es responsabilidad coordinada de todos intervenir en la mejora educativa de las Escuelas de Tiempo Completo.