Arcelia  Maya
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO  24-Mar .- El Cardenal Norberto Rivera, Arzobispo Primado de México, afirmó que son rumores mal intencionados los quieren ver una ruptura de él con el Papa Francisco.
Durante la Misa Crismal celebrada en la Catedral Metropolitana expuso que de su parte hay respeto, comunión y obediencia al Obispo de Roma.
“Ante los rumores mal intencionados de algunos que quieren ver una ruptura de un servidor o de nuestra Arquidiócesis con el Santo Padre, quiero dejar bien claro delante de ustedes, mi presbiterio y pueblo de Dios que, para con el Papa Francisco hay perfecta comunión, respeto y obediencia.
“Además, hay sincero cariño y amistad. No me cabe duda que su persona y su ministerio son un don que Dios ha dado a su Iglesia y queremos que sepa, Santo Padre, que usted está en nuestra oración y nuestro corazón, y que el pueblo de México le será siempre fiel”, sostuvo ante sacerdotes que hoy renovaron sus promesas sacerdotales y fieles que se reunieron en la celebración.
En la homilía, el Arzobispo recordó el discurso que Jorge Bergoglio pronunció ante obispos el pasado 13 de febrero en la Catedral.
“El Papa Francisco en esta santa Catedral hizo un exhorto vehemente a que los pastores nos reclinemos con delicadeza y respeto sobre el alma profunda de nuestra gente, a tener una mirada capaz de reflejar la ternura de Dios. Para ello, es preciso tener una mirada limpia, un alma transparente y un rostro luminoso”, enfatizó.
Agregó que el Pontífice pidió tener una verdadera conversión pastoral y no dar viejas respuestas a las nuevas demandas.
“Exhortó (el Papa) a cansarnos sin miedo en la tarea de evangelizar, a no caer en la tentación de la distancia y el clericalismo, de la frialdad y la indiferencia, a evitar el comportamiento triunfal y la autoreferencia”.
El prelado mexicano llamó a los sacerdotes a no ser un obstáculo para que fluya la gracia de Dios.
“¡Ay de nosotros si no sabemos apacentar a su rebaño! ¡Ay de nosotros si sólo nos apacentamos a nosotros mismos! ¡Ay de nosotros si no tenemos la mirada, los gestos y sobre todo el corazón del buen pastor, lleno de amor, solicitud y compasión por sus ovejas”, expresó.