MONTERREY.- Podría pensar en buscar un varoncito, pero con sus hijas Elisa y Miranda, Gabriel Soto está más que feliz porque es bendito entre las mujeres.
El actor es un “papacito” muy feliz con sus pequeños tesoros, fruto de su matrimonio con la también actriz Geraldine Bazán.
“Ser papá es increíble. Creo que el ser papá te cambia radicalmente la vida, te cambia la percepción de la vida, conoces el amor incondicional, el amor verdadero”, expresó el galán de telenovelas de 42 años.
“Elisa tiene 8 años, es la mayor, ya es casi una señorita. Miranda tiene 3 y está en la etapa de bebé, ¡es maravilloso!”.
La mayor de sus hijas, Elisa, dijo, es una niña muy sensible y sentimental, mientras que la pequeña Miranda “es una bala”, comentó, por su carácter simpático.
Al cuestionarle si se quedó con las ganas de tener un hijo varón, Gabriel comentó que él es inmensamente feliz con sus mujercitas.
“Amo a mi familia, amo a mi esposa, mis hijas son mi motor, mi base, son todo para mí. Soy un hombre muy afortunado, todos los días le doy gracias a Dios por tener trabajo, por tener a mi familia, por tener salud, porque sin salud no soy nada”.
“Soy feliz teniendo mujeres, hay que ser consciente y tener planificación familiar, dos hijas en mi caso, es un número ideal, aunque tres está padre, pero híjole, nuestro trabajo es complicado, los horarios no son fáciles”.
Aunque ama con locura a Elisa y Miranda, el actor también es un papá estricto cuando tiene que serlo.
“También hay que ponerles límites a los niños, una de las responsabilidades más grandes de ser papá es saber educar a los niños, que sean niños de bien, que aporten cosas positivas a la sociedad, no dejarlos a la deriva para que el día de mañana no sean problemas para la sociedad.
“Hay que poner mano dura cuando hay que hacerlo, con amor, con respeto, sobre todo con conciencia”. (Paula Ruiz/Agencia Reforma)