El primero de los sacramentos fue recibido durante una emotiva ceremonia por el pequeñito Mauricio López Ledesma, realizada en el templo de Nuestra Señora del Rosario (La Merced).
Mauricio López y María Ledesma, acudieron con su heredero al recinto sagrado para participar con él del rito, en el cual fue borrado de su alma del pecado original, acompañados también por sus padrinos, Fernando López y Rebeca Mancilla.
Con un emotivo mensaje de bienvenida por parte del ministro de la Iglesia, el niño fue llevado a la pila bautismal para ser vertidas sobre él las aguas del Río Jordán, con las cuales fue reconocido como hijo de Dios.
Papás y padrinos sostuvieron su vela, como símbolo de que serán luz para el bebé, con la que guiarán su sendero dentro de la fe cristiana.
Como muestra de cariño, sus familiares y amigos acudieron a su encuentro con motivo de este hermoso acontecimiento al salón Fiesta Universidad, donde celebraron con una emotiva convivencia familiar.