En hija de Dios se convirtió la pequeñita que lleva por nombre María Inés Chávez López, luego recibir las aguas bautismales en una ceremonia celebrada en el santuario de San Peregrino Lasiozi.
Los papás y padrinos de la niña, acudieron al recinto sagrado para solicitar sea aceptada en la comunidad católica, mediante el primero de los sacramentos de la santa madre Iglesia.
En presencia del celebrante, allegados a la niña se comprometieron fielmente con su educación cristiana a lo largo de toda su vida.
Para recibir el sacramento, el presbítero recreó el bautizo de Jesús en el Rió Jordán introduciendo a María Inés en la pila bautismal y derramando el agua bendita sobre su frente, para luego ungirla con el santo crisma.
Para celebrar tan importante acontecimiento, sus padres convocaron a una emotiva recepción, a donde arribaron familiares y amigos a darle la bienvenida a la recién bautizada y brindarle sus más sinceras felicitaciones y bendiciones.