Existen mitos en torno a la reforma educativa. Laura Lorena Alba Nevárez, delegada de la Secretaría de Educación Pública (SEP), sostuvo que la nueva legislación no le quita a los maestros sus derechos laborales ni privatiza la educación pública, por el contrario, garantiza los derechos laborales de los maestros: no se pierde la antigüedad en el servicio, el derecho a la jubilación, ni ninguna otra prima que se haya acumulado en años anteriores, además, se mantienen las prestaciones que ya tenían antes de la reforma, como por ejemplo Carrera Magisterial, programa de estímulos que fue reestructurado.

En este sentido, negó que los maestros que no aprueben las evaluaciones de permanencia vayan a ser despedidos, ya que ningún profesor que se presente a la prueba perderá su empleo, aunque no logre un buen resultado; añadió que el principal objetivo de la evaluación es ayudar a los docentes a mejorar, por lo cual, a partir del resultado que tenga cada maestro, se le da la capacitación que necesita.

Alba Nevárez sostuvo que el derecho a la educación gratuita está garantizado, ya que la Constitución establece que el Estado tiene la obligación de impartir educación preescolar, primaria, secundaria y media superior de manera gratuita, lo cual también está establecido en la Ley General de Educación, por lo cual los servicios educativos no se privatizarán.

Indicó que la nueva legislación tampoco obliga a los padres de familia a tener que pagar cuotas escolares, pues en la misma se prohíben las cuotas obligatorias y que se condicione la inscripción, las clases, los exámenes o la entrega de documentos a cualquier pago; no obstante, si la comunidad desea mejorar su escuela, está en todo su derecho de hacer contribuciones voluntarias.

Para concluir, la delegada de la SEP señaló que la reforma educativa es integral y compleja, pero tiene un gran objetivo general: mejorar la calidad de la educación, para lo cual es prioritario recuperar la rectoría del Estado en materia educativa; apoyar a las escuelas para que estén en mejores condiciones y puedan funcionar como deben; mejorar la selección y la formación de nuestros maestros; actualizar los planes y programas de estudio; y hacer la educación más incluyente y equitativa.