CDMX.- Curioso, aventurado, aferrado… así es como Cristián de la Fuente se muestra cuando se trata de volar un helicóptero, como piloto o copiloto, y cuando descubre un nuevo panorama, desde las alturas, como el de la Ciudad de México.
“Las alturas son más seguras que la tierra. Volar te da un sentido de placer, de posibilidad de conocimiento, es fabuloso. Yo soy atrevido. Volar es algo que sólo hacen los pájaros y ¡qué bien que podamos hacerlo!”, señala Cristián en un recorrido que realizó como copiloto, junto con un piloto de la agencia HeliTour.
Desde temprano, el chileno se preparó para hacer la travesía de casi 30 minutos por los cielos de la ciudad.
De la Fuente se graduó como piloto de avión privado, luego de cursar un año de prácticas, y dos de entrenamiento, desde hace 18 años con la Fuerza Aérea Nacional de Chile, y desde hace dos años también se certificó en el área de helicópteros. Apenas hace unas semanas fue ascendido por esta institución a Capitán de Reserva.
“Desde siempre quise volar aviones, y helicópteros, mi tío y padrino (José de la Fuente) era mi modelo a seguir. Para mí era un héroe, vestido de piloto, y que me contara que se dedicaba a volar aviones me enloquecía. Era como si usara un traje de superhéroe”, apuntó. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)