Silvia Guerra

Nuevamente estamos viviendo la tan anhelada época para los partidos políticos, la etapa de las pre-campañas.

Nos inundan ya los múltiples comerciales, espectaculares, mensajes, correos, cartas, llamadas y demás de cada uno de los participantes de la carrera.

Cada uno hace la lucha por salir adelante y procura proyectar su imagen adecuadamente, con la esperanza de generar credibilidad, afinidad, empatía y por ende y a la larga, votos. Lo que muchos de estos candidatos, pre-candidatos o asesores de campaña no se dan cuenta, es que en ese afán terrorífico por sobresalir, cometen pequeños-grandes errores que merman de manera importante la percepción final que se forma de ellos la ciudadanía.

Todo consiste en la proyección de los estímulos adecuados, o inadecuados en este caso. Les menciono algunos que he notado en varios de los pre-candidatos y lo dejo a su juicio para que observen con más detenimiento, pero como los detalles son muchos y el espacio poco, dividiré estos errores en dos o más artículos…

  1. EXPOSICIÓN. Es enorme la competencia con tantas opciones que hay ya en el “mercado”, que hasta pululan los de “por la libre”, así que pues hay que impactar más a la audiencia y salir dando mensajes un minuto sí, y otro también (¡error!). Hay caras, frases y discursos que ya nos los encontramos hasta en la sopa.También en la política, “menos es más.” Menos exposición, más consistencia. Esta idea de que con tanta exposición al menos se acordarán del candidato bien o mal, está llegando a fastidiar a la gente. Hay que buscar estrategias frescas y menos trilladas.
  2. AUTENTICIDAD. Muchos de los candidatos los conocemos de toda la vida, ¿cómo es posible que a estas alturas del partido quieran convencernos de ser lo que sabemos que no son (ni por asomo)? Así como decía un eslogan de un candidato de hace varios años… ¡Lo conocemos de siempre! Esta es una estrategia mal aplicada por parte de ellos y/o sus asesores. Nada pega más fuerte que lo auténtico. Además, qué manera de ponerse “de pechito”, dándoles poderosas armas a los demás partidos, armas que brillantemente utilizarán en la famosa “guerra negra”.

La campaña de un candidato debe partir de las necesidades de la ciudadanía y de la misma esencia y personalidad del candidato, para que a la hora de presentarse ante el público, todo tenga lógica, congruencia y coherencia.

Faltan varios puntos por tocar, así que en otros artículos mencionaré otros errores como: de vestimenta, de presencia física, hablar en público y de imagen ambiental, entre otros.

¿Entonces hasta aquí, creen ustedes que como en antaño, el pueblo nos seguimos quedando contentos con pan y circo?

Que tengan una bonita semana.

El Poder de tu Imagen.

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