SILVERSTONE, Inglaterra.- Pues resultó que los desplantes a la afición inglesa hechos por Lewis Hamilton el pasado miércoles en un evento de la F1 en Londres estuvieron bien justificados.
Hamilton no quiso desconcentrarse con festivales previo al GP Británico única y exclusivamente para ganar en Silverstone, y no solamente logró la victoria, sino que avasalló, pues además de conseguir el sábado su pole position 67, firmó la vuelta más rápida y lideró de principio a fin la carrera, por lo que obtuvo su quinto Grand Chelem de su historia.
“En general, no cometimos errores”, destacó el británico, luego de ser levantado en alto por una multitud de fanáticos locales.
El inglés de Mercedes triunfó por cuarta ocasión consecutiva en el Gran Premio de casa, quinta en total, y quedó a tan sólo un punto de Sebastian Vettel en el campeonato luego de que el alemán se retrasara en el final, quedando séptimo.
“Evidentemente, la balanza se ha inclinado en este fin de semana”, dijo Hamilton.
“Eso es bueno para la Fórmula Uno y para los fanáticos, pues habrá una cerrada lucha”.
Los 20 puntos de diferencia que llevó Vettel a la décima fecha del campeonato se esfumaron de un plumazo luego de que al alemán de Ferrari se le rompiera un neumático poco antes de ingresar a la última vuelta, lo que lo llevó a caer del cuarto al séptimo puesto.
La segunda posición fue de Valtteri Bottas, después de largar noveno, y Kimi Räikkönen, quien también sufriera de una ponchadura, llegó tercero.
La temporada de la F1 continuará dentro de dos semanas en el circuito de Hungaroring, escenario del Gran Premio de Hungría. Staff/Agencia Reforma.