Vecinos de la Gómez Morín y de otros puntos de la ciudad que por razones laborales o educativas, tienen que pasar por esa vialidad hacen un llamado a las autoridades a quitar la maleza que crece entre la ciclovía y las vías de ferrocarril, ya que la hierba está tan alta que se ha convertido en refugio de malvivientes.
La gente que tiene necesidad de cruzar por esa arteria teme por su integridad física y sus pertenencias, ya que se han dado casos de robo y agresiones; hay incidentes documentados, en los que los agredidos han tenido que parar al hospital.
Hace semanas, los quejosos solicitaron a las autoridades municipales quitaran la maleza, pero no tuvieron respuesta, luego lo hicieron por este medio y se justificó el área de jardines, diciendo que ya se daba mantenimiento a la amplia arteria, pero lo cierto es que la limpieza fue de aproximadamente un metro y eso no resuelve los graves problemas de inseguridad, al perderse la visibilidad por el crecimiento de la hierba.
Recuérdese que recientemente un sujeto armado con pistola y a bordo de una bicicleta, asaltó a tres estudiantes a escasos metros del parque Tres Centurias; alrededor de las cinco de las tarde les robó los celulares, el delincuente cometió la fechoría y se fue tranquilamente.
Tres jóvenes caminaban sobre avenida Alameda y al llegar al cruce con avenida Gómez Morín, repentinamente un ciclista les cerró el paso, sacó un arma de fuego, los amagó y les quitó lo poco que llevaban de valor. Incluidos los celulares.
Un trabajador, que en moto, tuvo que cruzar esa arteria, fue golpeado por un sujeto que salió de la maleza y el empleado fue a dar al hospital, por las fracturas causadas por el delincuente.
Un par de jóvenes también perdieron el reloj y una cadena que aunque era de bisutería, el ladrón pensó que era de oro, por lo que la víctima fue agredida con un tubo metálico, para lograr que le dieran las exiguas pertenencias.
Se trata de una gran avenida, pero si la SSP se programara para limpiar un tramo de maleza diariamente, esa arteria quedaría al descubierto y por tanto, los peatones o ciclistas no serían sorprendidos por sujetos que se esconden entre la maleza para “ir por su presa”.
También ayudaría que hubiera rondines policiacos por la zona.