El cotidiano es un salón de clases…
En la vida hay diversas señales que, indudablemente, nos indican un mejoramiento existencial al proveernos de una sensación de dicha que aplaca nuestro atribulado espíritu, y brinda una esperanzadora chispa que tenuemente ilumina nuestro paso por este ominoso túnel vivencial: recuperación económica, la cancelación de alguna telenovela, el término de la Feria de San Marcos y la posibilidad de revisar en casa alguna cinta que ofrezca una alternativa válida e interesante ante la escasa oferta de calidad en cartelera. En este caso tenemos la cinta “Enseñanza de vida” (Scherfig, G. B., 2009), producción que contendió para algunos de los premios más importantes en la ceremonia del Óscar hace cinco años y que implicará una pequeña labor de rastreo y búsqueda por parte del cinéfilo, pero es de asegurar que el hallazgo lo vale.
“Enseñanza de vida” (¿por qué será que las distribuidoras en México se empeñan en bautizar a varios de sus filmes con los títulos más cursis o descontextualizadores que se les pueden ocurrir?) centra su atención en una inquieta e inteligente adolescente de nombre Jenny (interpretada con agilidad y maestría por la talentosa y algo desaprovechada Carey Mulligan), quien estudia y domina el latín clásico y el chelo, pero sueña con escapar de su opresivo y aburrido ambiente suburbano londinense de la década de los sesenta para ingresar en Oxford y así comenzar una exploración amplia del mundo. Como suele suceder en estos casos, sus padres, encarnados por Cara Seymour y un excelente Alfred Molina, la presionan para que cumpla sus metas académicas, pero sofocan sus fantasías trotamundistas. Es aquí cuando una lluviosa tarde entra el carismático David (Peter Sarsgaard en una de sus mejores actuaciones) en la vida de la jovencita, hombre de mundo con múltiples cualidades: sentido del humor, amplios conocimientos sobre arte y conexiones varias en círculos envidiables de la sociedad británica. Ambos comienzan una inevitable amistad donde David le mostrará a Jenny todo lo que ella tan sólo soñó: conciertos, óperas, galerías fastuosas con obras pictóricas que únicamente apreciaba en los libros, etc. La relación poco a poco va mutando en pasión a pesar de un elemento que desconcierta a varios de los allegados de la núbil adolescente: él tiene 30 años.
La abismal diferencia de edades es el punto nodal en una cinta rodada con inteligencia por cortesía de la danesa Lone Scherfig, quien empatiza de maravilla con la protagonista y logra imbuirla de dimensión y motivación, rebasando la plana idea de una dieciseañera que se embarca en tal experiencia sólo para contrariar a sus padres. De hecho, este elemento se ve resuelto de manera sorpresiva, ya que son los progenitores quienes ven con mejores ojos a David gracias a la vitalidad, desenvoltura y sapiencia de éste, encontrando tan sólo a su principal opositora en la señorita Stubbs (Olivia Williams), maestra de Jenny, quien pretende protegerla de lo que considera una experiencia riesgosa para los sentimientos de la adolescente, proyectando a su vez los aspectos recatados de la fémina suburbana.
Las actuaciones son por demás sobresalientes, destacando la breve, pero contundente participación de la experimentada Emma Thompson en el papel de la anónima directora del colegio, quien constantemente se antepone a los deseos de Jenny, de abandonar sus estudios para entregarse a una vida bohemia de empirismo y vivencias lacónicas y que percibe el potencial de ella. Todo el cuadro de actores logra mimetizarse a profundidad con sus personajes y permite que el discurso vaya más allá de un cuadro nostálgico para enfocarse en la experiencia humana, aquella que dota de conocimientos, pero nos aleja de la inocencia, lo único que no se podrá recuperar jamás.
“Enseñanza de vida” es también una enseñanza de cine, donde la sobriedad fílmica prevalece ante la mera espectacularidad anecdótica. Una cinta por demás recomendable a todo ser que, de alguna forma u otra, ha aspirado a superar las murallas que significan el condicionamiento cultural y la mera complacencia y acoger sin miramientos el libre pensamiento… aunque éste lacere en el proceso.

Nota: La cinta se encuentra disponible a la renta en la videoteca del C. C. Casa Jesús Terán

Correo: corte-yqueda@hotmail.com