Ana Cristina Vargas Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Después de estudiar hace 25 años energía solar en California, Alfonso Lazcano decidió regresar a México para extender sus conocimientos sobre fuentes renovables.
Cuando volvió, en 2008, tuvo dos intentos fallidos de empresas de paneles fotovoltaicos, por lo que decidió crear la Escuela de Energía Solar (EES) en Sierra de Juárez, Baja California.
“La aceptación de la energía solar era muy baja para el público. Teníamos algunos ahorros y pensamos que era mejor empezar con una escuela que con un negocio, porque había que empezar primero con la cultura”, cuenta Lazcano, fundador y director de la Escuela.
Construida con costales de tierra, basado en el modelo Superadobe del arquitecto iraní Nader Khalili, y con suministro de energía mediante fuentes renovables, la Escuela busca ser un ejemplo de bajo impacto al medio ambiente.
“Necesitamos que el estudiante entienda que para la sostenibilidad requiere sistemas de energías limpias, pero también el cuidado de la naturaleza”, indica el egresado de la escuela Solar Energy International.
Los cursos que ofrece la EES se imparten nueve veces al año y duran cinco días con clases de hasta 9 horas diarias.
Los temas se enfocan en energía fotovoltaica y construcción natural. De 2010 a la fecha, los cursos han sido impartidos a 290 interesados.
“Al principio vinieron alumnos ambientalistas, los que no necesitan ningún tipo de motivación económica, sino los más convencidos de que hay una ruta distinta. Ahora viene más gente profesionista que quiere aprender más por razones económicas y para arrancar un negocio”, describe Lazcano.
“Hay personas que ya estudiaron y no van a volver a la universidad, entonces necesitan una capacitación para adaptarse a las nuevas tecnologías, y eso ayuda mucho para que la gente se incorpore al mercado laboral”.
De acuerdo con Lazcano, al menos la mitad de sus estudiantes son emprendedores en el campo de energía solar.
Joel Márquez, por ejemplo, es Ingeniero en Sistemas y, tras los cursos en la EES, creó Hábitat Nueve, empresa de instalación de paneles solares en Ensenada, Baja California.
“Desde hace 3 años ya hemos hecho como 30 instalaciones, unas pequeñas, otras más grandes, y damos asesorías en algunas ocasiones cuando ya están instalados los sistemas”, comenta Márquez.
A decir del ingeniero, para tomar los cursos sobre construcción de sistemas fotovoltaicos autónomos e interconectados no se requiere alguna especialización previa.
“Alguien que sepa algo de electrónica o electricidad puede tener acceso a la información. No es tanto el conocimiento que necesitas, pero es bueno tener esa base para entender el procedimiento y el cálculo de cuántos paneles se necesita para una casa o para una empresa, por ejemplo”, señala el egresado.
En el programa también enseñan sobre normatividad, cómo se hacen los contratos, así como información de proveedores.