Paloma Villanueva
Agencia Reforma

El cáncer de ovario, el tercero más común en las mujeres después del de mama y cervicouterino, frecuentemente se confunde con colitis, advierte Dolores Gallardo, directora del programa de cáncer de ovario del Instituto Nacional de Cancerología.
Si los síntomas de la colitis como inflamación y dolor abdominal  se presentan al menos 12 veces en un mes, independientemente del tiempo que duren en el día o si se quitaron con medicina, y si las molestias se repiten, es un signo de alarma señala la oncóloga.
“La mujer siente incomodidad en el abdomen, lo siente distendido, hay dolor abdominal difuso de baja intensidad pero constante, pueden aumentar las flatulencias y puede haber estreñimiento alternado con diarrea”, detalla.
La razón de estos síntomas es que el ovario está ubicado junto al rectosigmoide (parte final del colon), de modo que cuando hay tumoración en el ovario, por pequeña que sea, ésta presiona el intestino y provoca las molestias que suelen atribuirse a la colitis.
La mujer, especialmente si se encuentra en la menopausia, debe hacerse un ultrasonido transvaginal para descartar que sea un tumor aconseja la oncóloga.
Al igual que la mastografía, al llegar a los 40 años, todas las mujeres deben realizarse un ultrasonido transvaginal para descartar signos de cáncer de ovario y repetirlo cada año, refiere Gallardo.
En lo que va del año, el INCan ha registrado 4 mil 500 nuevos casos de cáncer de ovario, reportó el instituto.
Si alguna mujer de su familia ha padecido cáncer de mama o de ovario, el ultrasonido transvaginal debe hacerse desde los 30 años y repetirse cada 6 meses, advierte.
La importancia de realizar los estudios con esta periodicidad es que el cáncer de ovario es muy agresivo y, de hecho, causa más muertes que los tumores del cuello del útero o de la mama porque se detecta en etapas más avanzadas.
Un agravante es que el cáncer de ovario epitelial, que es el más común, no está confinado a este órgano, sino que se disemina rápidamente en la cavidad abdominal.
“El tumor nace ya sea en la superficie de los ovarios o en las fimbrias, que están en la parte final de la Trompa de Falopio y resulta que estos tejidos tienen el mismo origen embrionario que el peritoneo, que es la membrana que cubre al intestino,
“Ese origen común hace que cuando las células cancerosas nacen en el ovario se diseminen con gran velocidad hacia el peritoneo porque las células se reconocen”, explica.
Además, el líquido que permite el movimiento de las asas intestinales fluye entre los intestinos y llega hasta la cúpula diafragmática llevando las células cancerosas desde la superficie del ovario a todos los tejidos vecinos.
Gallardo recomienda a las mujeres anotar en el calendario no sólo la fecha de la mastografía y el Papanicolaou, sino tener en cuenta que también el ultrasonido transvaginal es necesario.
“La mujer debe tener en mente que sus ovarios se pueden enfermar de cáncer y que es un cáncer muy peligroso por eso, especialmente después de la menopausia, debe hacerse un ultrasonido transvaginal o antes si tiene síntomas de colitis”, subraya.