Los enfermos mentales deben incorporarse a la sociedad, y ésta debe aceptarlos como cualquier otro ser humano en colectividad, afirmó Gerardo Macías López, coordinador de Salud Mental y Adicciones del Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes (ISSEA).

“Lo que se sabe y se ha visto es que el aumento de número de personas con padecimientos mentales es la consecuencia de un estilo de vida que se ha impuesto a las últimas generaciones”.

El estilo de vida actual de millones de personas, está caracterizado por una existencia “vivida a la carrera”, sin tiempo de pensar y reflexionar. Ya no tomamos conciencia de dónde estamos, hacia dónde nos dirigimos y qué es lo que estamos haciendo; todo lo hacemos en automático”.

Existen, dijo, otros factores que hace algunas décadas no existían y ahora pudieran estar influyendo en una mayor incidencia de enfermedades mentales. Se refirió al empleo de drogas y substancias prohibidas, que desafortunadamente va en aumento y desde temprana edad.

“Hoy vemos menores de 10 años con alcoholismo y que han desarrollado farmacodependencia. Este tipo de problemas, a la larga, pueden ser factor para el desarrollo de padecimientos mentales, incluso graves, mientras que las estadísticas nos indican que, desafortunadamente, las adicciones cobran cada vez más terreno porque los jóvenes, mujeres y hombres, se adentran al mundo de las drogas desde la infancia o adolescencia, lo que ocasiona enfermedades mentales”.

Quienes padecen de alguna enfermedad mental deben permanecer sólo lo estrictamente necesario dentro de los centros de salud mental, pero una vez diagnosticados y con tratamiento establecido, deben incorporarse a su entorno para desarrollar, lo mejor posible, una vida cotidiana que les ayude a recuperar parte de la salud perdida.

Hoy, la tendencia en el tratamiento de enfermedades mentales es mantener lo menos posible la reclusión porque se ha visto que en ocasiones y en casos específicos, el mantenerlos encerrados no ayuda a mejorar su estado de salud; por ello, dijo, se busca que este tipo de pacientes se reinserte nuevamente en su medio ambiente para detener su deterioro y coadyuvar en una eventual recuperación, si así es el caso.

Por otro lado, el galeno desmitificó la creencia que se tiene de que los medicamentos que se suministran a quienes padecen enfermedades mentales, empeoran su salud mental.

“En realidad los medicamentos no empeoran los padecimientos, al contrario, ayudan al tratamiento de los pacientes, procurándoles una mejor calidad de vida”, afirmó el especialista, luego de que existe la creencia de que las empresas farmacéuticas, a través de sus medicamentos, detonan la incidencia de enfermedades para mantener y acrecentar un mercado cautivo y en expansión como lo representan en este momento los enfermos mentales.