José de Jesús López de Lara

Macabro hallazgo fue el que realizaron durante la mañana del sábado, unos habitantes del poblado Jesús Terán, en el municipio de El Llano.
A un costado de un camino de terracería, entre el escombro, fue localizado el cadáver de un hombre ejecutado y “encobijado”.
A menos de 100 metros de distancia de donde quedó el cadáver, se ubica el Rancho “La Campana”, que cuenta con vigilancia de policías estatales.
La víctima es una persona del sexo masculino que hasta el momento no ha sido identificado.
El cadáver estaba envuelto en una cobija y una lona de plástico negra, además de que estaba completamente cubierto por cal.
Fue aproximadamente a las 11:30 de la mañana del sábado, cuando habitantes del poblado Jesús Terán, en el municipio de El Llano, caminaban por un camino de terracería que se localiza a menos de 100 metros de distancia del Rancho “La Campana”.
Repentinamente, junto a un montón de escombro, detectaron un “bulto” que estaba envuelto en una cobija en color café.
Estas personas decidieron por curiosidad acercarse, percatándose que el bulto se encontraba sobre una tarima de madera y envuelto en una cobija y una lona, que estaba amarrada con unos mecates.
En el instante en que trataron de abrir el contenido de la lona, repentinamente quedó expuesta una mano del cuerpo de una persona ya sin vida.
Los asustados habitantes se retiraron del lugar y dieron parte del hallazgo a los servicios de emergencia.
Un reporte inicial indicaba que en un predio ubicado entre los poblados de Santa Rosa y Jesús Terán, en el municipio de El Llano, había sido localizado el cadáver de un hombre “encobijado”.
Minutos después, llegaron a la escena varios policías estatales y policías preventivos municipales de El Llano, quienes observaron que de la lona y la cobija sobresalía una mano cubierta completamente con cal.
Más tarde, acudieron a la escena del hallazgo los agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales.
Las labores de los investigadores y personal pericial se prolongaron hasta poco después de las 13:30 horas, en que se hizo el levantamiento del cadáver.
A fin de no contaminar posibles evidencias, el cadáver aún envuelto en las bolsas de plástico y la cobija, y sobre la tarima de madera, fue subido a una de las camionetas de Servicios Periciales a fin de trasladarlo al Semefo.
En ese lugar, médicos forenses y peritos criminalistas procedieron a recolectar toda evidencia detectada, para posteriormente realizar la necropsia y determinar la causa de la muerte de esta persona.
Sobre esta ejecución, la Fiscalía General del Estado ha mantenido un total hermetismo, por lo que se desconoce si la víctima ya se encuentra plenamente identificada.