Los fieles a San Antonio, le pedimos que no sólo sea patrono de los novios, sino que seamos predicadores de la Buena Nueva como él lo fue; no hace falta que las mujeres con intenciones de casarse lo paren de cabeza para que les haga el milagrito, lo que deben hacer es rezarle para que les ayude a conseguir un hombre bueno, señaló el Padre Carlos Alberto Alvarado Quezada.

San Antonio de Padua nació en Lisboa, Portugal, en el siglo XIII. A pesar de venir del seno de una familia acaudalada, se dedicó al servicio de los más necesitados. Primeramente, perteneció a la orden de San Agustín, para luego volverse Franciscano.

Fue reconocido por ser un magnífico orador, además de teólogo y escritor; por esto fue declarado Doctor de la Iglesia por Pío XII. Falleció el 13 de junio de 1231.

Incluso en la Basílica de San Antonio de Padua, en Italia, conservan su lengua intacta en un relicario, en un capelo, a la vista de los fieles, en su mayoría turistas, que hacen enorme fila para conocer la reliquia.

Cuenta la tradición que San Antonio es el fiel ayudante de las casaderas (aunque también hombres lo visitan) y de quienes tienen problemas del amor. Miles de mujeres acuden a él para implorarle que les consiga pareja y no se queden para “vestir santos” (solteronas).

A través de los años, se han modificado y renovado ritos, oraciones y novenas para San Antonio de Padua. A algunas mujeres les ha hecho el milagrito, otras aguardan la intercesión del santo. Otras más, prefieren hacerlo por sus propios medios.

En su día, muchos templos que llevan su nombre, son visitados por mujeres que buscan novio o esposo. Llevan velas blancas, imágenes del santo, fotos, peticiones escritas en papel, monedas, entre otros objetos propios de la tradición.

Para que San Antonio de Padua haga caso de la solicitud de la casadera, según la tradición, ésta debe traer consigo trece monedas de la misma denominación, de preferencia regaladas, para ofrecerlas a una de las figuras de San Antonio colocadas “de cabeza”, así castigado hasta que la mujer encuentra buen novio o marido.

Actualmente, se acostumbra llevar un listón rojo que se pone bajo el altar a San Antonio de Padua mientras se reza.

Pero lejos de colocarlo de cabeza, a San Antonio hay que venerarlo, pues es uno de los santos más queridos del mundo.