Actualmente, la totalidad de los desarrollos inmobiliarios presentan serios riesgos en instalaciones eléctricas debido a que la autoridad no exige a los constructores de vivienda peritajes especializados, afirmó José Fernando Díaz Martínez, presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos Electricistas.

Explicó que al no exigírseles el empleo de peritos, los desarrolladores usan materiales inadecuados que ponen en riesgo la salud y el patrimonio de las personas, “de hecho, hoy mueren más personas electrocutadas en viviendas que en centros de trabajo”, dijo al revelar que en el país mueren poco más de 500 personas al año por descargas de electricidad.

Señaló que Desarrollo Urbano municipal en el tema de edificación de vivienda, no exige dictámenes de peritos en instalaciones eléctricas, quedando a cargo este tema tan importante en manos de los arquitectos, quienes sólo tienen nociones pero desconocen a profundidad el tema de instalaciones eléctricas seguras.

Le ponen mucha atención a otros temas en el proceso de edificación de vivienda, pero en el tema eléctrico, al no considerarlo como un aspecto importante, lo dejan en manos de personas que no saben cómo se debe asegurar un buen tendido de electricidad en una casa habitación.

Como la autoridad no les exige este tipo de peritajes, los desarrolladores inmobiliarios prescinden de los servicios de ingenieros y peritos en instalaciones eléctricas, poniendo en riesgo la integridad y el patrimonio de quienes adquieren vivienda.

“En ocasiones, usan materiales inapropiados, la distribución de las cargas no está calculada o bien, compran dispositivos de muy mala calidad, en el afán de ahorrarse dinero, ya que generalmente los desarrolladores edifican viviendas en serie, por lo que buscan generar el máximo de ahorros sin considerar la seguridad de sus clientes”.

Ante ello, propuso que desde el código urbano se reglamente la obligación de que los desarrollos inmobiliarios vayan acompañados de peritajes hechos por expertos en el tema de instalaciones eléctricas.

En México mueren cada año poco más de 500 personas a consecuencia de descargas eléctricas, la mayoría ocurren en el hogar, incluso el número de accidentes en casas habitación es superior a los que se generan en centros de trabajo.

“La pérdida de vidas humanas por descargas son muchas y muy lamentables, pero hay otro tipo de accidentes que no llegan a cobrar vidas humanas como los incendios provocados por una deficiente instalación eléctrica, esos también son pérdidas que deben obligar a los constructores de vivienda a presentar evidencia de que contaron con los servicios de especialistas en el tema eléctrico, dijo.