Comienzan en algunos sectores partidistas el movimiento interno, con miras a los procesos políticos electorales nacionales, en función de lo que viene el año que entra, sobre todo por la elección en el Estado de México, sin descontar lo que pesa Coahuila con el antecedente Moreira, pero también pensando hacia el 2018. Todo mundo se está moviendo y usa columnistas y analistas, mandan mensajes de unos para otros, y otros nomás viendo. El viernes pasado, diputados de la anterior legislatura -LXII-, encabezados por quien fue su líder, Manlio Fabio Beltrones, constituyeron una asociación civil para analizar, dijeron, a fondo la situación por la que atraviesa su partido luego de la debacle del 5 de junio pasado, la asociación se llama “Asociación Civil Diputados de la 62 Legislatura”. Manlio Fabio Beltrones y los ex diputados se reunieron en el restaurant Hacienda de los Morales. Cuando algunos periodistas le preguntaron si se iba a lanzar por la candidatura a la presidencia respondió: “Lo que digan respecto a mi persona son solo declaraciones anticipadas”. Manlio no quiso opinar sobre temas coyunturales para su partido y para el país y se limitó a señalar que esa era una comida de amistad de la LXII legislatura para refrendar unidad y lealtad “que tanto se necesita hoy”. Ese fue el mensaje.

La verdad es que ahora todo es 2018. Con una escala en el 2017 con la elección del Estado de México, pero el destino final de la política es el poder total, y el poder total en este país es el Poder Ejecutivo Federal. El asunto del Estado de México está en manos de la gente que tendrá que decidirlo en ese mismo estado, que tiene evidentemente el respaldo y la intención absoluta del presidente Peña, como miembro del partido, de que no se pierda el Estado de México, porque si se pierde, se pierde no solamente el 2018 sino que se pierde la historia, la historia de por lo menos esa parte política de los priístas que siempre tuvieron como gran orgullo el gobierno de la entidad más rica, poderosa, grande, etc. Independientemente de eso la finalidad es el 2018, y hoy todo lo que ocurre, tiene que ver con la manera como se mueven en el mercado bursátil de la especulación política los valores de cada uno. ¿Cómo se mueve el valor político de la gente que trabaja a favor de las reformas, cuando la Reforma Energética no logra la disminución de las tarifas eléctricas, y casualmente el día que se aumenta el costo de la luz, industrial y doméstica, un señor, Enrique Ochoa Reza, se va de la C.F.E. al derrotado PRI? ¡Para abajo! Para abajo él y lo que él representa. Y si mucho me apura usted, él y lo que representa, así como quien se lo propuso al presidente para que fuera el presidente del PRI. ¿Quién se lo propuso al presidente? Dicen que el mismo que ahora acaba de aventar el súper gasolinazo del mes de agosto y que es nada menos que el secretario de hacienda, Luis Videgaray, quien había ofrecido bajar los precios de los combustibles, ponderando las maravillas, excelencias y rigores de una reforma que nos iba a entregar el futuro de los mexicanos en una charola de plata. Mentira, pero qué podemos esperar los mexicanos si se pelean los señores del CONEVAL y los señores del INEGI, por que un señor traía una regla en pulgadas y el otro lo traía en centímetros, y los dos se quisieron poner a medir la pobreza, porque este es un país genial, pues en vez de resolver el problema, ¡lo medimos!

Ahora tenemos una asociación civil organizada por los amigos de Manlio. En México los políticos dicen: “Tenemos un rostro espantoso en el espejo. ¡Rompan el espejo! ¡La pobreza es horrible! ¡Mídanla, pero mídanla como yo digo!”  Entonces se menciona que es un golpe contra Meade.

En el juego de los favoritos que están en la mente de la gente, y seguramente no todos en ese orden, sino en la mente de quien va a decidir en el partido, todos se mueven de esa manera. ¿Para qué quiere Manlio una asociación civil? ¡Para seguir haciendo política!, y para lo que se ofrezca. ¿Porque? Porque en la política no se sabe lo que va a pasar, pero sí se sabe que es lo que quieren que pase. Y Manlio Fabio Beltrones sabe perfectamente cómo evitar adentro que pase lo que otros quieren que pase. La realidad es que el PRI no tiene remedio. Sigue campeando el dedazo y la disciplina vergonzante. “¿Qué horas son? ¡Las que usted diga señor!”

 

VIOLENCIA SIN FIN

Es una pena que uno tenga que estar con esta insistencia sobre este asunto que no parece tener fin en México y que es la violencia en todas las expresiones posibles. Todas las maneras de ser violentos que nos podemos imaginar tienen lugar en este país, en donde no necesitamos que ocurran las cosas que han sucedido en Alemania, o en una ciudad de Japón, cerca de Tokio, en donde un hombre solo, atacó en un centro para personas con discapacidad y mata a 19 a cuchilladas y dejó 45 lesionados. El agresor al ser detenido declaró su deseo de acabar con todos los discapacitados del mundo. Aquí en México la violencia no se da con esas explosiones de individualidad patológica, porque la patología nos toca socialmente, no individualmente. Las patologías sociales son muy difíciles de atender, no así las patologías individuales. El caso de Domingo López presidente de San Juan Chamula y lo que acaba de ocurrir a Ambrosio Soto, el alcalde de Pungarabato, ubicado en la frontera con Michoacán, nos dice la dificultad de erradicar la violencia social. Este hombre, Ambrosio, tenía 40 elementos de la policía federal preventiva respaldando las actividades de la policía municipal en sus zonas cercanas. ¡40 policías federales!, 4 estaban designados exclusivamente a protegerlo a él. Lo cual demuestra que ni siquiera la coraza, o el blindaje, de otras instituciones pueden cuando el crimen organizado tiene el control sobre caminos, senderos, rancherías, pueblos cercanos, etc. Y que puede tener la facilidad de saber de los desplazamientos de la gente. Evidentemente Ambrosio Soto estaba consciente de que lo iban a venadear. Y lo venadearon a pesar de todas las previsiones habidas y por haber. Lo que dijeron Javier Olea, fiscal de Guerrero, y el gobernador de Guerrero, Héctor Astudillo, fue que él se arriesgó de más por salir a deshoras.

Es muy notable el número de alcaldes asesinados, 79 alcaldes muertos en 10 años, mas de 7 por año, lo cual es inadmisible. En este caso fue una emboscada, pero en otros casos, como el de San Juan Chamula, fue un motín. Pero en el caso de la alcaldesa de Temixco fue una “visita” domiciliaria. O sea que pueden asesinar a un alcalde en su casa, en el edificio de la presidencia municipal, en la carretera, en el sendero, en la fiesta del pueblo, en una boda, etc. y no es admisible una explicación tan superficial como el horario. Porque no podemos creer que haya una hora para vivir y una deshora para morir. Y tampoco podemos aceptar que el sicario ya tiene horario y fecha en el calendario, como la canción, no, tampoco se puede permitir que esas sean las explicaciones, si bien las primeras explicaciones que pudieron decir los funcionarios que están mezclados con la inseguridad pública, pero tampoco se puede creer que haya excepciones. Esto que estuvieron diciendo Astudillo y Olea es la reafirmación de la tesis sobre la cual se aplica el “toque de queda”. El toque de queda es precisamente eso: que no haya gente en las calles a deshoras, porque cuando se aplica un toque de queda se dice: “Hasta las 8, el que camine por la calle después de las 8 de la noche, ¡plomo!” y es el plomo del soldado o del policía. Es negar que el día tiene 24 horas. Es decirle a la gente: “Oiga, nosotros lo podemos proteger de día pero de noche no”. No, el día tiene 24 horas y la responsabilidad social y política de la autoridad es proteger a los habitantes del territorio bajo su mando. Esa es su primera obligación. Si no lo puede hacer la policía municipal, mas la policía estatal, mas la policía federal, ¿Entonces qué esperamos? Decía el señor Ambrosio Soto: “No podemos vivir de rodillas”. Pues sí, tampoco podemos morir de rodillas. No se trata de morirse, se trata de vivir, pero no bajo la amenaza de que de noche sales ¡Y te matan!