En crisis

GUADALAJARA.- Hollywood le ha dado un revés a Julia Roberts.
Atrás quedaron sus buenos tiempos de taquilla y el encanto que generaba con su sola sonrisa. Ya no es sinónimo de cuantiosos ingresos con sus películas y la industria no ve necesaria la cortesía de proteger su imagen, esa que por mucho tiempo cuidaron como “la Novia de América”, y que ahora se desmorona mientras el mundo se le viene encima.

Drama familiar
En los años ochenta, Julia Roberts traicionó a su hermano Eric. Durante el divorcio de éste con su entonces esposa, Julia decidió apoyar a la cuñada y le pagó un buen abogado para preparar una sólida defensa, la cual también incluyó que la actriz testificara en contra de él para que perdiera la custodia de su hija Emma. En 2014, Nancy, su media hermana, se suicidó presuntamente al no soportar los malos tratos de Julia y su madre. Antes de morir, eran recurrentes las peleas entre ellas y en alguna ocasión, fue la propia Nancy quien vendió información personal de Julia a los tabloides, lo que fracturó por completo su relación. Unos días después de este sonado suicidio, Julia acudió a la entrega de los Premios Óscar derrochando glamour y sin turbación alguna por la tragedia suscitada.
Actualmente la enemistad entre parientes se extiende a su sobrina Emma Roberts, a quien tilda de chica fiestera y superficial ante los medios.

Enemigos públicos
Se dice que entre los que no toleran su actitud destacan John Malkovich, Nick Nolte y Jennifer Aniston. Los roces con Aniston se remontan a la época de Friends, cuando Matthew Perry, que salía con Roberts, fue reemplazado por el entrenador personal de ella, que agudizó el alcoholismo en el actor.
Cuando a ambas se les pregunta por la otra, distinguen forzada cortesía, e incluso alguna vez Julia dejó claro que no trabajaría con Jennifer por considerarla ‘muy bonita’, pese a esto, las dos compartieron créditos en el filme “Día de las Madres”, cuyos escritores cuidaron el guión a tal grado de reducir lo más posible sus escenas juntas.

Declive en cine
Aunque su fortuna está valuada en 140 millones de dólares, y cuenta con el récord de la actriz mejor pagada por mayor tiempo (de 1990 a 2005), así como la participación especial mejor remunerada (3 millones de dólares por seis minutos en pantalla en la película “Día de San Valentín”), Julia cada vez más pierde su toque. Los últimos diez años han sido tortuosos para su carrera, desde películas infantiles fallidas como “Charlotte’s Web” y “The Ant Bully”, en 2006, que tuvieron tibio recibimiento y apenas lograron 60 de 100 puntos de calificación por parte de la crítica en sitios populares especializados, pasando por fracasos rotundos como “Duplicity” (2009), “Fireflies in the Garden” (2011), “Mirror, Mirror” (2012) y “Secret in Their Eyes” (2015) que promedian 48 puntos. Su más reciente trabajo, “Mother’s Day” (2016), no ha causó la expectativa esperada. Mientras que la actual cinta “Money Monster”, logró 85 millones de nivel mundial.

Problemas en set
Probablemente debas esperar sentado para saber de un próximo proyecto de Julia Roberts junto a Hugh Grant, Meryl Streep, Nicole Kidman, Catherine Zeta-Jones o Steven Spielberg, pues ninguno de estos quedó con buen sabor de boca después de compartir créditos con ella la primera vez. Con Grant, Roberts le condicionó estricta relación frente a cámaras durante la filmación de “Nothing Hill” y una vez que paraban de filmar no había necesidad de convivir; a Kidman le gritoneó frente a la producción de “Secret in Their Eyes” por tratar de ser maleducada con ellos.
Meryl Streep fue opacada por Roberts en “August: Osage County”, y aunque las dos fueron nominadas a un Óscar por este proyecto, la pelea en set fue brutal, pues debían tratar a Roberts igual que a Streep; sus camerinos a la misma distancia de las áreas de filmación y sus diálogos igual de dramáticos, revelaron fuentes cercanas a la producción. Incluso, se dice que pese a cumplirle todo capricho, Roberts se empeñó en destacar más que Streep en pantalla a tal grado de que comprometió escenas y logró que una de las de ella fuera más promovida que la de su compañera.

Celos y resentimientos
Anne Hathaway y Jennifer Lawrence no son del gusto de la actriz.
Con Hathaway se habla de un supuesto altercado luego de que Anne la sugiriera como su madre en la película “The Devil Wears Prada”, lo cual no le pareció ni remotamente gracioso y decidió ignorar la propuesta, así como bloquearla de todos los posibles proyectos donde pudieran coincidir. En 2013, a Jennifer Lawrence se le comparó mucho con la Julia Roberts de 1991 por cómo despuntaba su carrera y se le atribuyó la sucesión del título “la Novia de América”, pues todo lo que tocaba se convertía en oro y era muy querida por la gente; sin embargo, al llegar esto a oídos de Roberts, la actriz pronto expresó que la comparación no era digna, pues no había necesidad de heredar títulos ni de llamarle así a una joven que sólo se dedicaba a lanzar flechas (refiriéndose a su entonces éxito del momento, “Hunger Games”).

Mujer ventajosa
Si algo le ha costado a Julia es el amor. Claro, ha tenido sus episodios de cuento de hadas, pero costa del escándalo. Como el sonado caso de Dylan McDermott, con quien se comprometió, pero que tras enterarse de una infidelidad, decidió aguardar cuatro días antes de la boda, en 1990, para cancelar todo y fugarse con el mejor amigo del novio: Kiefer Sutherland. El más siniestro fue el de su actual esposo, el cineasta Danny Moder, del que se enamoró sin importarle que ambos estuvieran casados, él de Vera, una cantante -con quien cabe señalar esperaba un hijo-, y ella del actor Benjamin Bratt. Se le acusa de haber hostigado a Vera por resistirse al divorcio y obligarla a firmar los papeles. Pero el triunfo le duraría sólo 14 años y 3 hijos, pues ahora se rumora una separación amistosa, dado el carácter controlador de ella. (Xulio Guillén/Agencia Reforma)