Empresarios incurren en prácticas indebidas para evadir el pago de impuestos. José Antonio Guerra Caparrós, delegado de la Prodecon, señaló que algunos empleadores triangulan, a través de sindicatos, los pagos que realizan a sus trabajadores para aumentar los montos a deducir, sin embargo, al proceder así, los pagos hechos a los empleados por conceptos que están exentos del ISR se podrían considerar ingresos para los asalariados, por lo cual éstos tendrían que pagar un tributo, ocasionándoles así una mayor carga fiscal.

Recordó que a raíz de la Reforma Fiscal, se fijó un tope en las prestaciones laborales que se podrían deducir, por lo cual, para poder deducir al 100% los pagos que realizan a sus trabajadores, en lugar de hacer el pago de sueldos, previsión social u otras prestaciones salariales directamente a los trabajadores, pagan los montos respectivos al Sindicato y después consideran que tales pagos son deducibles al 100%, al disfrazarlos como gastos indispensables.

Guerra Caparrós precisó que de acuerdo al artículo 28 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, los patrones no pueden deducir todos los pagos cuando éstos se encuentran exentos para sus trabajadores.

Subrayó que estas malas prácticas también inciden en que otras prestaciones, como horas extra, prima vacacional y prima dominical, no se integran al salario base de cotización para efectos de las cuotas al Seguro Social, lo que puede originar una disminución en las cotizaciones de los derechohabientes, así como en las prestaciones respectivas, sobre todo en el ahorro para el retiro.

Finalmente, el delegado de la Prodecon apuntó que estas modificaciones propiciaron una serie de amparos en contra de su constitucionalidad, sin embargo, a casi dos años y medio de la entrada en vigor de tal reforma fiscal, la Suprema Corte de Justicia de la Nación no ha podido resolver aún dichos amparos, por lo cual se hace necesaria su pronta resolución a fin de brindar la certeza jurídica que los contribuyentes demandan.