Libera Semarnat permiso a la empresa “Ecosistem” para dar tratamiento a aguas con residuos peligrosos por 25 años en la planta ubicada en el municipio de San Francisco de los Romo.
Previamente, se le había autorizado operar como centro de acopio, pero se le negó el cambio de uso de suelo para dar tratamiento en abril de 2015; la Profepa también le impuso una clausura de las instalaciones por detectar actividades irregulares en sus procedimientos.
La planta de tratamiento con capacidad mensual de recepción de 1,500 metros cúbicos y hasta 70 toneladas de lodos, provenientes de aguas con residuos de hidrocarburos, forenses y residuos hospitalarios, aguas metálicas, de procesos químicos, y de laboratorios.
Los materiales que recibirán tratamiento son generados principalmente por gasolinerías, hospitales, además de empresas de la industria de la siderurgia, procesos agrícolas, químicos, y del sector automotriz.
El proyecto consiste en la operación de una planta de tratamiento de residuos peligrosos en un predio de 156,596.50 metros cuadrados de los cuales 1,346.75 metros cuadrados serán utilizados en el proyecto.
Dentro del proyecto justificativo, se advierte que la empresa está ubicada a 175 metros del cauce del río San Pedro, sin que se vayan a generar descargas residuales bajo el argumento de que las aguas previamente son tratadas por esta compañía.
La dependencia federal advirtió que la resolución se refiere a la evaluación del impacto ambiental que se prevé sobre los ecosistemas de los que forma parte el proyecto, pero no constituye la autorización de inicio de obras, pues son competencias de instancias municipales, estatales y federales, ni tampoco valida la legítima propiedad de la tierra.
En un plazo máximo de tres meses la empresa deberá elaborar su Programa de Monitoreo y Vigilancia Ambiental que incluya indicadores de éxito que muestren el grado de eficacia de las medidas de mitigación y compensación.
También las medidas que fueron aplicadas para otros impactos no previstos y de posterior aparición, así como la cuantificación de los impactos residuales generados por las etapas de operación y mantenimiento del proyecto.