CIUDAD DE MÉXICO.- Sin preocupaciones por el virus del zika y muchos menos por las condiciones de la Villa Olímpica de Río 2016, un grupo de 30 deportistas mexicanos, encabezado por la arquera Aída Román, viajó ayer a territorio brasileño.

Los equipos de tiro con arco, tiro deportivo, judo, boxeo, lucha y voleibol de sala varonil integraron el primer contingente de seleccionados tricolores que se trasladó a Río de Janeiro, el cual llegó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con la consigna de emprender de la mejor manera su aventura olímpica.

“Nos han informado sobre esta situación. Sabemos que es un poco complicado lo del zika (epidemia que afecta a Brasil), pero en realidad a quienes están afectando es a los bebés y a las mujeres embarazadas, y creo que ninguna de nosotras vamos embarazadas”, bromeó Román.

“Al final, es entre normal y no (los problemas en la Villa), sabemos que es difícil organizar unos Juegos Olímpicos, un evento de este tamaño. Igual a las instalaciones les hace falta un poco, pero esperemos que sobre la marcha vaya mejorando todo”, añadió la subcampeona olímpica.

El resto de sus compañeros de viaje coincidió con Román sobre los cuidados que deben tener en la sede olímpica.

“No hay que quitar el dedo del renglón, es una cosa seria (el zika), pero es una situación para la que nos estemos cuidando en ese aspecto”, dijo el pugilista Raúl Curiel.

“He escuchado cosas de la Villa, pero no es algo preocupante para mí. Si llega a haber algún problema habrá personas que lo puedan solucionar; nosotros tenemos enfocarnos en lo que debemos, que es competir y dar buenos resultados”, expuso el arquero Ernesto Boardman.

El presidente del COM, Carlos Padilla, y el Jefe de Misión, Mario García, despidieron a los deportistas en la terminal aérea. (Adrián Basilio/Agencia Reforma)