César Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 7-Ago .- Al menos 21 estados del país tienen entre su personal penitenciario a militares o policías, contrario a lo que marcan las normas internacionales. De ellos, 8 entidades emplean en sus cárceles a agentes de ambas instituciones, reveló ayer la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
En un pronunciamiento sobre el perfil del personal penitenciario en el país que difundió ayer, el organismo demandó sustituir a dicho personal por empleados civiles.
“Para la optimización del sistema penitenciario resulta necesario atender lo planteado en las normas nacionales e internacionales en relación al perfil general que deber cubrir el servidor público que trabaje en los centros de reclusión”, sentenció.
De acuerdo con una encuesta que la CNDH aplicó en marzo pasado, 18 entidades reportaron a militares entre el personal penitenciario y 11 a policías.
La Comisión destacó la necesidad de que todo el personal penitenciario tenga un perfil civil y profesional con conocimientos sobre la normatividad, labores cautelares del centro, trabajo técnico y derechos humanos.
Así como sobre prevención de la tortura, rehabilitación y reinserción social, primeros auxilios y conocimiento de los protocolos específicos de actuación, según el puesto que desempeñe cada persona.
“Las tareas del personal penitenciario no deben limitarse a mantener el orden, vigilar corredores y prestar atención para atender disturbios, lo que extravía por completo la misión de este servicio”, señaló.
Según datos del Inegi, hasta abril de este año había 242 mil 279 internos en todo el país, mientras que el personal penitenciario, tanto administrativo como operativo, apenas llegaba a 37 mil 267.
“Debe valorarse el ampliar la plantilla de personal penitenciario a fin de cubrir las demandas de los centros”, planteó al respecto.