PUEBLA, Puebla 21-Ago .- Un partido que parecía a modo para llegar embalado al Clásico contra las Chivas se volvió un dolor de estómago para el América, que no perdió de milagro.
Un regalito del arquero del Puebla, Cristian Campestrini, le dio a las Águilas un empate que era hasta ese instante una justa derrota porque la ventaja que obtuvieron con un penal de Oswaldo Martínez al 21′, se evaporó cuando Ignacio Ambriz fue incapaz de frenar la intensidad de los Camoteros en el inicio del segundo tiempo.
Sin que antes todo fuera coser y cantar para el América, local otra vez en el Estadio Cuauhtémoc, su dominio en el primer tiempo no se reflejó más temprano en el tablero porque Silvio Romero dejó ir una clara al 19′ y erró una más después del penal.
El Puebla despertó a la media hora y pronto le subió a las revoluciones poniendo en aprietos a Moisés Muñoz, quien vio pasar muy cerca de su arco un tiro de Orrantia y cuando se veía el empate a los 40, Alustiza voló increíblemente la pelota solo frente al arco.
Pero Edgar Dueñas le corrigió la plana a Alustiza apenas un minuto después, al cabecear a portería en un tiro de esquina tras servicio de Damián Escudero.
En el segundo tiempo el Puebla se creyó que podía dañar a su rival y a los 53 minutos un cabezazo, sí, un cabezazo del “Hobbit” Bermúdez, el jugador más bajo en la cancha, se fue a la red.
El gusto de verse arriba le duró apenas seis minutos a los locales, pues a los 59 vino la pifia de Campestrini, que “escupió” un tiro de Martínez dejando la bola a placer para que Aguilar la metiera.
Luego vino el show del silbante Fernando Guerrero que a los 61 minutos mostró una segunda amarilla y la consecuente roja a Rubens Sambueza, por un choque con Damián Schmidt, a quien también expulsó por protestar.
Resta ver si América recurre la primera amarilla a su capitán, o si nuevamente la indisciplina lo pone en desventaja, esta vez ante las Chivas.