Con fecha de ayer, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 32/2016, dirigida al gobernador Carlos Lozano de la Torre, por violaciones a los derechos a la protección de la salud e integridad personal de una mujer en el Centro de Salud Norias de Ojocaliente y el Hospital de la Mujer, dependientes de la Secretaría de Salud local.
Este Organismo Nacional evidenció negligencia de dos médicos del Centro de Salud Norias de Ojocaliente, por actos y omisiones que impidieron garantizar con efectividad el derecho a la protección a la salud y salvaguardar la salud reproductiva, así como de un servidor público del Hospital de la Mujer, donde se le negó atención médica urgente, a pesar de que la agraviada tenía 28 días de sangrado transvaginal.
La CNDH inició queja de oficio el 16 de mayo del 2014, virtud a que posteriormente se constató que a la mujer le extirparon el útero en una clínica privada, como resultado de una deficiente atención médica.
El 21 de abril del 2014, la mujer acudió a consulta externa en el Centro de Salud Norias, con un sangrado vaginal de 17 días de evolución, donde la médica que la atendió le indicó que debía practicarse un estudio de ultrasonografía ginecológica en una clínica privada.
Siete días después, la mujer se realizó los estudios, regresó a consulta y fue canalizada por otro médico al Hospital de la Mujer, donde le informaron que tenía que verificar con el asesor del Seguro Popular cuáles estudios serían cubiertos por éste.
Al continuar con el sangrado, la agraviada decidió trasladarse a una clínica privada, donde le informaron que corría peligro su vida y que no había más alternativa que llevarla a un hospital de Servicios de Salud del Estado, por lo que dio autorización para que la intervinieran quirúrgicamente, sin que se pudiera detener la hemorragia que presentaba.
Como consecuencia de ello, le fue extirpado el útero y, después de ser analizado, se concluyó que se trataba de “un tumor de grandes dimensiones o embarazo cervical”.
La CNDH constató la existencia de un embarazo ectópico, del que los dos médicos del Centro de Salud Norias omitieron considerar los signos detectados en sus respectivas valoraciones, exponiendo a la mujer a complicaciones graves que redundaron en la pérdida del útero y pusieron en riesgo su vida, lo que los hace responsables de la violación del derecho a la protección de la salud, consagrado en el Artículo 4° Constitucional.