Dulce Soto
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La escena se repite todos los días. Después de comer viene el sueño y la flojera.
Conocido coloquialmente como “mal del puerco”, este padecimiento digestivo afecta en el peor momento: cuando hay que regresar a terminar la jornada laboral.
Aunque se piense que es normal experimentar esas sensaciones, en realidad es una señal de que algo no anda bien con la forma en que se come, afirma Alejandra Oropeza, nutrióloga del Hospital General.
Comer mucho en poco tiempo, masticar poco, con mucha grasa y azúcar son algunas de las causas de la somnolencia postprandial –nombre médico del “mal del puerco”– , advierte
El estado de somnolencia dura entre 10 minutos y 2 horas, pero si se excede puede haber otro problema de fondo.
“Una persona que come una ración adecuada, que lleva de 3 a 5 tiempos de comida durante su día y hace actividad física, no tiene el denominado mal del puerco”, explica.
Detalla que cuando se come demasiado, la mayor parte de la sangre circulante se va hacia los vasos sanguíneos que irrigan el sistema gastrointestinal, a fin de ayudar al organismo a absorber los nutrientes.
“Eso resta sangre a los demás órganos, entre estos el cerebro, entonces se produce un poquito de somnolencia o sensación de mucho sueño”, describe la también coordinadora del Área de Nutrición de la Clínica de Atención al Paciente con Diabetes y Obesidad.
Menciona que esa situación se presenta sobre todo en quienes suelen saltarse el desayuno.
“A la mayoría de las personas que les da el mal del puerco muy intenso a la hora de la comida es porque casi no desayunan. Entonces, tienen un tiempo muy prolongado de ayuno, viene la comida y comen mucho”.
Además, cuando se consume grasa en exceso, el organismo aumenta la producción de ácido clorhídrico en el estómago y de bicarbonato en la sangre para lograr asimilarla.
A este fenómeno, indica, se le conoce como “marea alcalina” y esto también provoca síntomas de cansancio, sueño y falta de energía.
Cuando se come mucha azúcar, los carbohidratos elevan la elaboración de triptófano, un aminoácido que disminuye la capacidad del sistema de alerta, provocando la sensación de somnolencia.
Pese a que el mal del puerco se asocia con la hora de la comida, sostiene, también se puede presentar  después del desayuno o la cena.
Si la somnolencia  dura más de 2 horas, puede que el problema sea otro.
“Puede ser cansancio crónico, que realmente no esté durmiendo sus horas, o que no esté ingiriendo la cantidad de alimento adecuada”, aclara Oropeza.

TABLA
En guardia
Para evitar el “mal de puerco” o mitigar esta sensación:
*Desayunar, comer y cenar todos los días en prociones adecuadas.
*Por la tarde, comer una colación dulce (una ración de fruta, una gelatina o una barra pequeña de amaranto).
*Caminar poco después de alimentarte.
*Masticar bien no comer deprisa.
*Tomar suficiente agua.
*Reducir el consumo de grasas.
*Consumir alimentos ricos en fibra y bajos en grasa y azúcares.
*Evitar comidas abundantes y realizar de 3 a 5 comidas diarias en cantidades moderadas.
*Mantenerse ocupado después de comer: caminar durante 10 minutos.
*Alimentación variada, completa y equilibrada.

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