Alberto Bortoni
Agencia Reforma

SEATTLE, EU.- Infiniti sigue expandiendo su línea de productos. Para octubre de este año, la marca tiene planeado agregar a su gama el nuevo QX30.
Se trata de un modelo completamente nuevo para la marca y en un segmento en donde no había participado anteriormente. Se trata de un crossover compacto, que competirá contra alternativas ya establecidas en nuestro mercado como la X1 de BMW, la GLA de Mercedes-Benz y la bien posicionada Q3 de Audi.
El concepto es ya conocido; es un vehículo urbano pero con capacidades suficientes para poder escapar del caos de la ciudad hacia zonas menos densas como el campo o la montaña. Al menos esta es la idea que Infiniti quiere transmitir del modelo. La realidad es que se trata de un buen hatchback compacto con un poco más de altura sobre el piso.
Infiniti comparte una plataforma con Mercedes-Benz en la fabricación del QX30. La marca japonesa ha hecho un buen trabajo en el diseño exterior, con todo el lenguaje Infiniti en sus líneas, incluyendo la forma de la parrilla y faros además de la singular línea zigzagueada en el poste C que distingue a sus modelos.
En el interior la diferenciación es un poco más difícil. Para quienes estén familiarizados con Mercedes, el panel de instrumentos, los controles del volante y las puertas serán fáciles de reconocer como alemanes y no japoneses. Pero aunque compartir componentes con otra marca no es la situación ideal, el que sea con Mercedes-Benz no es necesariamente la peor situación.
Los materiales en el interior parecieran de buena calidad, aunque no pudimos comprobar la calidad final del ensamble, pues las unidades que manejamos eran de preproducción y tenían todavía algunos detalles mal logrados. Seguramente estos serán corregidos en la planta de Sunderland en el Reino Unido, donde se fabricará, antes de que salga al mercado. De cualquier forma hay algunos elementos que podrían ser mejorados o cambiados, como los paneles de las puertas, que en la versión inicial serán de Alcantara incluyendo las agarraderas. Con un desgaste constante seguramente este no será un elemento que envejecerá con gracia. En las versiones más equipadas esto es substituido por piel.
El tren motriz es una fórmula también ya muy conocida entre los compactos deportivos, crossovers o no. Este es un modelo de tracción delantera, con un motor de 2 litros turbocargado y una transmisión de siete velocidades de doble embrague. Las cifras de potencia y torque son las esperadas para este tipo de desplazamiento, 208 caballos de fuerza y 258 lb-pie de torque.
En la calle el QX30 se mueve ágilmente y la transmisión de doble embrague hace lo propio por mantener a las ruedas con potencia cuando es necesario. Sin embargo, no es una operación perfectamente refinada, sí hay vibraciones del motor a altas revoluciones y la transmisión no se siente tan rápida como otras de construcción similar en el mercado.
El manejo es bueno. Sin ser un modelo tremendamente deportivo, se percibe una respuesta rápida de la dirección y una solidez en su construcción para responder a las direcciones del volante de forma expedita y con precisión.
Sin ser necesariamente el bólido del mercado, la propuesta del nuevo vehículo de Infiniti sigue siendo atractiva. Aún que se trata de un vehículo compacto sigue teniendo espacio suficiente para cuatro adultos cómodamente y un espacio de cajuela apropiado para varias maletas. Además es agradable de manejar, tiene un balance agradable entre deportividad y confort; quizá mejor logrado que algunos de sus competidores, aunque más del lado de confort.
Hasta el momento no se han anunciado precios oficiales para los modelos. Esto será un factor clave para el éxito del QX30, pues en México la competencia para estos modelos no sólo viene de los modelos del segmento, sino también de los sedanes premium, que hoy en día tienen precios muy competitivos, incluyendo al mismo Q50.