Por FRANCISCO VARGAS M.

Una de las grandes fortunas en la vida, sin duda, es ejercer la profesión o carrera que se nació para ella, y más que cuando se descubre a corta edad. Tal es el caso del matador de toros tlaxcalteca Uriel Moreno “El Zapata”, quien así lo expresó durante la agradable charla que tuvo con integrantes de la agrupación de Cronistas e Informadores Taurinos de Aguascalientes (CITA), en lo que fue la visita del mes de un personaje de la fiesta brava al feudo de este grupo de amigos y colegas.

Con enorme facilidad de palabra, gran talante y buen sentido del humor, “El Zapata” en esta noche y estupenda velada, compartió aspectos interesantes de su carrera como su lado humano.

En lo que se refiere a su profesión, señaló que en ningún momento tomó la decisión de querer ser torero, simplemente se dieron las cosas comenzando así su carrera, misma que siempre se ha caracterizado por la entrega y honradez, ya que siempre sale a dar su máximo esfuerzo en cualquier plaza en que actúa, ya sea de primera o segunda. Recordó tardes importantes que ha tenido a lo largo de su vida como torero, por supuesto las de la Plaza México, donde ha ejecutado y presentado espectaculares suertes del segundo tercio como “El Par Monumental”. En repetidas ocasiones comentó que para él la suerte no existe ni cree en ella, ya que todo se basa en el destino.

Subrayó la gran amistad que tiene con compañeros matadores, entre ellos Rodolfo Rodríguez “El Pana”, quien fue uno de sus espejos para ser torero, al cual se refirió con encontrados sentimientos, destacando su gran calidad como ser humano, su impar tauromaquia, expresándole palabras llenas de afecto y deseo para que Dios le dé su salud; así como también hizo mención de su buena amistad que tiene con el diestro español Javier Valverde, entre otros muchos más. Reconoció el gran desempeño de su señor padre como apoderado, y dijo que una de las maneras de retribuir lo que la fiesta brava le ha dado es su Escuela Taurina que tiene en Apizaco, en la cual pone en práctica su tauromaquia basada en la geometría del toreo, misma que imparte y comparte a sus 17 alumnos con los cuales cuenta hasta el momento.

En la parte de su lado humano, recordó con enorme cariño a sus abuelos paternos, como la niñez al lado de su señor padre que calificó un ejemplo para sus hermanos y él, mencionando que uno de los grandes valores que desde niño les inculcaron fue precisamente la honradez y ser alguien en la vida.

No descartó la posibilidad de en un futuro incursionar en la política, comentado que de hacerlo lo primero que hará es prepararse y estudiar alguna carrera afín para desarrollarla con todo el profesionalismo.

Así pasaron las horas entre un ambiente lleno de amistad y buenos deseos, firmando el libro de invitados especiales, viniendo enseguida degustar de ricas viandas y bebidas, concluyendo con las fotos para el recuerdo; disfrutando también de esta noche invitados especiales como integrantes de Hidrocálidas Taurinas de esta ciudad. (pacovargas_@hotmail.com)