En sus salas de espera pueden tener pacientes de cualquier grupo de edad con síntomas y enfermedades de cualquier índole.
Son los médicos familiares, “guardianes de la salud”, mejor conocidos como los médicos de cabecera.
Hoy, la atención de alta tecnología y especializada que ofrecen los servicios de salud ha hecho que la especialidad del médico familiar sea poco a poco desplazada.
Sin embargo, estos médicos son la mejor opción de atención primaria para las familias.
“Lo ideal sería que cada persona fuera a visitar a su médico familiar, él es la puerta de entrada a la salud”, dice Raúl Gutiérrez Herrera, jefe de la Unidad de Medicina Familiar en el Hospital Universitario.
“Un médico familiar trata el 85 por ciento de los motivos de consulta, sin importar edades, género o gravedad, puede atender a cualquier tipo de problema de salud y es capaz de derivar oportuna y acertadamente cuando se requiere”.

Sus principios
El médico familiar ejerce su tarea a partir de cuatro principios:

1.Integración
A diferencia de otros médicos que se especializan en un órgano o una enfermedad, el médico familiar se dedica al tratamiento integral de la persona: investiga la salud y estilo de vida del paciente y su familia tomando en cuenta características socioeconómicas, etapas de ciclo de vida…
“El médico familiar estudia las familias, su formación, sus etapas, sus crisis y sus enfermedades, él ya conoce los eventos vitales que se presentan en cada ciclo de vida: soltería, matrimonio, maternidad, expansión donde los hijos empiezan a salir y se vuelve independiente la familia”, dice Raúl Gutiérrez Herrera, jefe de la Unidad de Medicina Familiar en el Hospital Universitario.
El médico ve a la familia como un sistema y puede empezar a tratar a un niño incluso antes de nacer y a un anciano después de fallecer, atendiendo el sentir de la familia.

2.Continuidad
La continuidad en la atención médica no es exclusiva del médico familiar, pero la construcción de la relación médico-paciente-familia a largo plazo, sí lo es.
“A diferencia de otros especialistas que ven al paciente por algo y se acabó, u operan y no los vuelven a ver, aquí hay una relación de colaboración continua”, dice Gutiérrez Herrera.
Además de no tener límite cronológico, la continuidad de la atención tampoco tiene límite geográfico.
“La gente no ha valorado que al médico familiar lo puede tener a su disposición de manera particular, lo pueden llamar, puede hacer visitas a domicilio, si tienen un integrante en una estancia puede ir a verlo, puede desplazarse y está disponible las 24 horas”, dice el especialista.
Para la atención de enfermedades como la diabetes, las enfermedades crónicas, cáncer o demencia, la continuidad de la atención del médico familiar puede ser de gran ayuda,.
“Muchos especialistas se quedan en la parte privada y de alto costo, el médico familiar su consulta es más económica y accesible y está sensibilizado a trabajar en distintas comunidades”, expresa Gutiérrez Herrera.

3.Prevención
Más que sanar las enfermedades, el enfoque principal de la medicina familiar es la prevención.
“El médico familiar va al domicilio y se da cuenta de todo en el hogar, del cuidado de los niños, de los límites que ponen, hay indicadores donde ya sé que van a ver problemas”, dice Gutiérrez Herrera.
“Recolectamos información y ofrecemos un diagnóstico: ‘te encontré esto’, ¿qué quieres tratar? Y luego viene el manejo”.
A nivel biológico individual, se realizan chequeos de pesquisa de patologías que en su mayoría no dan síntomas, tomando en cuenta las características del paciente: si tiene kilos de más, si fuma, si toma, etcétera.
“Prevenimos con la vacunación, exámenes de detección oportuna de cáncer, prevención de presión arterial o enfermedades crónicas, todo lo que pueda ocurrir de acuerdo a los fenómenos que estén ocurriendo”.

4.Bioética
La medicina familiar pasa de atender enfermedades a dedicarse, centrarse y atender seres humanos.
El médico familiar trabaja sobre la empatía, la compasión y el interés sincero en el paciente y su familia.
“Si se logra esa empatía y esa unión, el médico familiar puede ver incluso problemas emocionales. La gran mayoría de ellos son orientación, consejería y comprensión”, dice Gutiérrez Herrera.
También, la bioética ha pasado a formar una parte fundamental de sus principios, en donde se busca respetar la vida humana, la libertad individual y el bien común.
“Hay dilemas que se presentan en el inicio de la vida como maternidad subrogada, aborto, infertilidad y otros al final de la vida, como demencias, el suicidio, la eutanasia y el buen morir”, dice. “Tenemos que poner todo en una balanza para tomar una mejor decisión”.