Silvia Guerra

Hoy en día hay un debate constante de si el “usted” está o no de moda o de si debe seguirse utilizando, aún cuando se considera una manera demasiado cuadrada de hablar. Esta es una forma errada de pensar. El referirse a una persona de “usted” no es moda, es cuestión de protocolo y buenas costumbres; es cuestión de respeto y educación. El utilizar en primera instancia el “usted” puede abrir muchas puertas, cuando por ejemplo hablamos de una primera impresión.

Cuando se conoce por primera vez a una persona, siempre será mejor dar una muy buena impresión, al referirse a ella de “usted”. Generalmente o lo que suele suceder, ya que a todos nos gusta que haya más cercanía y sentirnos más jóvenes, es que esa persona nos pida que por favor la tuteemos. Ahí, ya contaremos con la buena primera impresión y con la venia para hablarle de tú, sin temor a cometer un error o pecar de igualados. Pero si la persona no nos lo indica, debemos seguir refiriéndonos a ellos de “usted”, aunque nos incomode; es su manera de marcar límites y debemos respetarlo. Si por el otro lado, comenzamos siempre tuteando a la gente, se puede obtener algo de rechazo cuando alguien que no nos conoce esperaba ser tratado con respeto y de “usted”.

¿Pero cómo, a todo el mundo hay que hablarle de usted en primera instancia? Se preguntarán. No, no se me asusten. Permítanme darles unos tips que nos proporciona Álvaro Gordoa y que les pueden ayudar a distinguir cuándo es indicado hacerlo en una primera impresión:

  • A todas aquellas personas que sean una generación más grande que nosotros.
  • A los papás de los amigos y refiriéndose de Sr. o Sra. a ellos. Si nos indican lo contrario se podrá tutear a la persona o incluso hablarle por su nombre de pila, si así nos lo indican.
  • Con los suegros. Hasta que de ellos salga que el trato sea de tú o por nombre de pila.
  • Autoridades académicas y maestros sin importar edad.
  • Autoridades militares o policías, sin importar el rango.
  • Ministro religioso de cualquier credo.
  • Jefes en el trabajo, en rangos jerárquico por encima del nuestro.
  • Personas de atención o servicio al cliente, por ejemplo meseros, personal de atención en mostrador o recepcionistas.
  • Personal de mantenimiento y limpieza de un lugar.

Ante la duda, es mejor utilizar el “usted”. Preferible es pecar de excesivamente respetuoso o “apretado”, que pecar de igualado.

El Poder de tu Imagen.

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