El tren de las redes sociales

Itzel Vargas Rodríguez

Dos vidas que vivir simultáneamente: una conectado a la red y otra desconectado de la red.
Si nos ponemos a pensar en el uso de los celulares en la actualidad, sobre todo los smartphones, podremos deducir que ya vivimos una vida constantemente conectados a la red, el Internet y la redes sociales.
Seguramente si usted cuenta con alguna red social, pasa buena parte de su día monitoreando o viendo qué es lo que está pasando a su alrededor mediante estas plataformas. Interesante es pues cómo se siguen generando cada vez más formas de comunicación, que se convierten en una extensión de nuestras vidas porque permiten expresarnos libremente, dejando dar pie a mostrar nuestra identidad, experiencias de vida, amistades, pensamientos e ideologías.
Pero también, hay que tomar muy en cuenta que pueden ser excelentes herramientas de posicionamiento social, o por el contrario la peor pesadilla en la red, y por eso hay que tomar en cuenta que no se deben tomar tan a la ligera y que hay que manejarlas con libertad pero con precaución, y si queremos tener un fin comunicativo de por medio, hay que establecer una estrategia definida, que va incluso desde escoger qué herramienta de red social utilizar y que se acople a las necesidades que se tengan.
Así, cualquier estrategia de comunicación personal, institucional o corporativa, debe tener contemplada una estrategia de difusión en redes sociales para lograr un mayor impacto.
Entonces, ¿cuáles son las redes sociales más propicias? Depende mucho de las necesidades que se tengan. Si se tiene la intención personal de promocionarse como profesionista en la red, puede ayudarse de redes sociales como LinkedIn, Google+, Facebook y Twitter.
Por otro lado, una institución, empresa o corporación tiene que plantearse la posibilidad de difundirse mediante Facebook, Twitter, Instagram, Youtube e incluso, ampliar la posibilidad de tener cercanía directa con la gente para poder tener mayor retroalimentación, y para ello es recomendable por ejemplo el Whatsapp o Snapchat.
Sin embargo, las tendencias que se vienen en las redes sociales, traen propuestas bastante interesantes. Justo hace una semana surgió Peach, una plataforma que mediante comandos específicos permite buscar lo que se desee publicar como gifs, videos o imágenes, y trae una propuesta de manejo e interacción bastante amables. Esta viene a ser una nueva red social para interactuar de forma casual con los amigos.
Por otro lado, la corporación Anonymus creó también una interesante red social llamada Minds, que cuenta con la característica de encriptar las publicaciones que se realicen, de tal modo que la información personal que se genere sea protegida de fines publicitarios. Por ejemplo, ¿alguna vez ha publicado algún estado en Facebook como “me duele la cabeza”? Si no lo ha hecho y próximamente lo hace, notará que comenzarán a aparecer inmediatamente publicaciones como medicinas para el dolor de cabeza y hasta libros motivacionales… y todo eso es información personal que subimos a las redes sociales. Eso es justo lo que esta nueva red social pretende evitar, además de proteger cualquier tipo de dato personal para evitar que pueda ser usado en el comercio o en intereses de empresas o corporaciones.
Utilizar una red social no es sólo parte de la moda o “subirse al tren” para estar al tanto de lo que acontece alrededor. Puede ser una excelente herramienta que nos ayude mediante sus mensajes comunicativos a lograr fines específicos para nuestra persona, negocio o institución, sobre todo, en lograr posicionamiento, red de negocios e interacción con más personas. Estamos en la era contemporánea de las redes sociales y las apps… Pásele, hay muchos lugares en este tren.

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