La universalidad de los servicios de salud pública no solucionará la deficiente atención médica que se brinda, por el contrario, incluso implicaría mayor saturación en clínicas y hospitales dado que el problema es que las instalaciones y personal con que se cuenta son insuficientes para la demanda de los población, indicó el líder de la CTM en Aguascalientes, Alfredo González González.

“La universalidad sería nada más una posibilidad del paciente de tener una segunda opinión, pero realmente yo no le veo una solución; si dentro de esa universalización se metiera también la iniciativa privada, a lo mejor sí salimos del hoyo, pero el hecho de que sea entre las mismas instituciones del sector público no representa un beneficio real, se saturaría aún más”, resaltó.

El líder sindical enfatizó que el ejemplo es claro en los municipios del interior, donde no hay instalaciones del Seguro Social y se tiene un convenio con la Secretaría de Salud para que en las noches, que no están abiertas las clínicas, se les dé atención, sin embargo, los trabajadores se quejan de que no son recibidos.

“A cada rato los batean, va algún derechohabiente y les dicen que como son del Seguro no los pueden atender. Si en este pequeño caso se da, definitivamente no es la solución la universalidad; la solución sería incrementar en todas las instituciones de salud pública las instalaciones, porque mientras la capacidad instalada no crezca, no va haber una solución, ni atención digna y sobre todo humana”, subrayó.

González González, por otra parte, dijo que no ha habido ninguna política de parte del IMSS en negar atención a algún área de enfermedad o pacientes, esto ante la queja de pacientes de esclerosis múltiple de que no se les está atendiendo; sin embargo, señaló que sigue habiendo cuellos de botella en todos los niveles de medicina.

“Se ha especulado mucho en el aspecto de que a ciertas enfermedades no se les va a dar tratamiento, pero no ha habido una modificación en ese sentido; hay una situación difícil porque no están las instalaciones ni el número de médicos suficientes para atenderlo; lo que es traumatología es un cuello de botella muy importante que se sigue presentando, y en alguna otra medicina especializada; y el tercer nivel es peor, porque ir a Guadalajara o a León, es un penar por parte de los pacientes y de los familiares, porque se están hasta semanas con una ayuda mísera de viáticos y un tratamiento muy deficiente”, precisó.