“Que todos los que en esta casa se preparan al presbiterado tengan presente siempre a Jesucristo, el Señor y a su Madre Santísima. Que ellos los preparen para ser pastores del pueblo fiel en Dios y no “clérigos de oficina”, les dijo el obispo José María de la Torre Martín, a los alumnos que ayer iniciaron un nuevo ciclo de formación, en la homilía de la misa que ofició en la capilla del propio Seminario Diocesano.
Ello, al recordar el mensaje que dio a los seminaristas mexicanos el Papa Francisco, en febrero pasado, cuando acudió al Seminario Diocesano de Ecatepec.
Ayer, el Pastor exhortó a los seminaristas a ser fieles discípulos, a no dejarse llevar por falsos distractores que los conduzcan por camino diferente. A conocer las necesidades de la gente en sus propias comunidades o colonias y no quedarse apoltronados en las oficinas de las parroquias.
Les dijo que en el Seminario reciben una sólida formación, para el desarrollo de su vocación, para ser ejemplares en su labor evangelizadora, una vez que se ordenen, y para que en su etapa de pasantes, se involucren en las obras y acciones de las parroquias a las que sean asignados.
El Pastor recomendó a los jóvenes mayor empeño, disciplina, sacrificio y esfuerzo, porque de ello dependerá que el día de mañana sean unos buenos sacerdotes, que puedan preeducar con el ejemplo.
Previamente, el P. Roberto Torres Valenciano, ecónomo del Seminario, mejor conocido como el Padre “Toto”, informó que considerando el mantenimiento, la nómina, la comida y demás gastos, cada alumno le cuesta a la institución, seis mil pesos mensuales, sin embargo con el apoyo de benefactores constantes y la realización de colectas, los estudiantes sólo pagan un mil pesos mensuales, y si la familia no tiene para cubrir esa aportación simbólica, el alumno puede obtener una beca completa.
Comentó que los beneficiarios aportan el 60%, del gasto global; el 20% se obtiene en las colectas que se hacen, una en febrero, considerado Mes del Seminario, en todas las parroquias y otra que realizan los seminaristas. El 20% restante los aportan los seminaristas.
La red de benefactores es de 13 mil, la mayoría participa con aportaciones de 10, 20, 50 o 100 pesos mensuales; pocos son los que dan un donativo mayor, pero lo que se recauda es suficiente para que el Seminario siga en pie.