José Luis Adriano
Agencia Reforma

Por algunos días, tuve el gusto de instalar en mi escritorio el Samsung Curved Monitor CF591, una pantalla curvo de 27 pulgadas con bocinas incorporadas que es el tope de gama de la familia de monitores de la marca, y que de inmediato se convirtió en el centro de atención de la oficina, y sospecho, en la envidia de mis compañeros.
A primera vista, 27 pulgadas (o 24, como en el modelo más pequeño), pueden sonar a mucho para un monitor de computadora, pero eso cambió cuando fui capaz de acoplar más pestañas de Chrome en la pantalla y de ser más productivo al trabajar cómodamente con varios programas a la vez, repartidos a lo largo y ancho de sus pixeles.
Las bocinas, que pueden activarse con un cable HDMI, que de paso garantiza el máximo de resolución de imagen, o con un tradicional cable de audio, reprodujeron fuerte y claro mi lista de reproducción de Spotify para el trabajo y, junto con la pantalla, resultaron maravillosas para ver  películas y series a resolución Full HD.
La curva, protagonista de la pantalla y de las campañas de marketing de Samsung, puede que no sea completamente indispensable si buscas comprar un monitor, pero realmente ayuda a que tus ojos no se desgasten ante semejante espacio disponible, esto sin considerar que en el menú de configuraciones del monitor, accesible desde su único botón, puedes modificar el brillo, el contraste, la saturación y activar un modo ‘Eye Saver’ que ajusta la imagen de forma que no canse a la vista cuando se esté varias horas frente al monitor.
En cuanto al precio, la nueva familia de monitores de Samsung se encuentra en el punto de equilibrio entre los que están dispuestos a reemplazar la pantalla que venía incluida con su computadora y los gamers que gastan miles de pesos en su estación de juegos.
Por un rango de precios que va de los 5 mil a los 8 mil 500 es posible adquirir una pantalla cuyas especificaciones, si bien no son espectaculares ni incluyen resolución 4K, son  suficientemente buenas y útiles para garantizar una experiencia agradable de trabajo o de entretenimiento al jugar una que otra partida de Overwatch o Need for Speed.