El reto que tienen los confeccionistas es asegurar que sus empresas cuenten con acceso a nuevas tecnologías aplicadas a este sector, consideró Ernesto Castorena Rodríguez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (Canaive).

Dijo que la competitividad de este importante sector depende en gran medida en el acceso que tengan a las nuevas tecnologías así como a los nuevos modelos de negocios que rigen actualmente las relaciones comerciales e nivel global.

“El resurgimiento del sector de la confección depende en buena medida en la modernización de las plantas, en el empleo de los recursos tecnológicos, de organización y de administración, regidos todos ellos por innovadoras técnicas comerciales que deberán emplearse para poner a los confeccionistas a la vanguardia en el tema de negocios.

El dirigente de la Canaive destacó, además, que la competencia internacional para el sector fabricante de prendas de vestir está ya en el país desde la apertura comercial, pero que los empresarios habían estado con la inercia de hacer negocios que a ellos en su tiempo les funcionó, pero que ahora obliga emprender sobre nuevos modelos, nuevos esquemas comerciales, que resulten atractivos y competitivos.

Actualmente, la industria está dividida, de acuerdo al tipo de producción, en dos grandes sectores; están, por un lado, las empresas que se han rehusado a establecer mecanismos comerciales innovadores, de rescate de marcas propias, y que se dedicas exclusivamente a la maquila, y por el otro, los que se aventuraron a forjar sus propias marcas y sus propias líneas de productos.

Agregó, además, que 7 de cada 10 industriales fabrican marca propia mientras que el resto continúa con el desarrollo de maquila de exportación, principalmente.

Por otro lado, destacó que el sector, con todo y los contratiempos que tuvo en los últimos años, es competitivo, hay talento, hay raíces muy sólidas de lo que una época fue el esplendor del sector confeccionista y que buscan recuperar, afirmó el dirigente de esta Cámara empresarial.