Alejandra Flores 
Agencia Reforma

Siempre había vacacionado acompañada de algún familiar o con amigos. La sola idea de viajar sola con un niño me aterraba, pero cuando mi hijo, Braulio, cumplió 8 años supe que era el momento: elegí Disney California Adventure Park, en Anaheim, para nuestro primer viaje juntos.
Sabía que el éxito estaba en la planeación, y para eso soy experta. Me dispuse a monitorear el parque tres semanas antes de hacer maletas. Durante 21 días, gracias a la ayuda de la app de Disney California, llevé el control de los tiempos de espera de cada atracción.
Hice mis anotaciones antes de salir a trabajar, durante la comida revisé de nuevo, en la noche hice lo propio y los fines de semana monitoreé ¡cada hora! Estudié todos los juegos para saber cuál le gustaría a mi hijo y si cumpliría con la estatura requerida. Antes de tomar el avión, California Screamin’ y The Twilight Zone Tower of Terror ya habían salido de nuestra lista.
Estudié, además, cada uno de los mapas para saber hacia dónde caminar y hallar atajos que me permitieran llegar más rápido a las atracciones marcadas. Lo que imaginaba como una aventura en Estados Unidos había comenzado a serlo desde México.
Una semana antes del viaje, saqué los siguientes resultados: correría a sacar el fast pass de Radiator Springs Racers porque a las doce del día se agotan. Soarin y Grizzly River deben ser visitados antes de la comida y en Toy Story Midway Mania! ¡nadie se salva de la fila!

Bien equipados
Así, llegó la esperada visita, en pleno verano. A las ocho de la mañana en punto estábamos listos para recoger una carriola rentada, la cual había pagado un día antes.
Aunque de inicio me pareció exagerado usar carrito para un niño de 8 años, luego vi que, sin éste, los recorridos habrían sido una pesadilla.
La jornada sería larga, así que entré al parque con una hielera que cabía en la parte de abajo de la carriola: agua, jugos, refrescos, atún, barras de cereal y todo lo necesario para no perder tiempo buscando alimentos.
Al llegar, corrimos para tomar nuestro primer fast pass, que fue para Radiator Springs Racers. Nos dieron cita al cuarto para las once, así que para aprovechar el horario tempranero nos subimos a Soarin. En media hora ya habíamos “volado” dos veces sobre California.
Al salir, decidimos entrar a la atracción de Cars, Radiator Springs Racers, pero en la modalidad singer, que se usa para llenar los huecos que dejan las familias, donde la fila era de 15 minutos.
Por suerte, en la carrera final nos tocó ser contrincantes, lo que hizo más emocionante el viaje para Braulio, cuyo auto resultó ganador. Antes de usar nuestro pase rápido y divertirnos los dos en el mismo auto, alcanzamos a subirnos una vez más al juego en esta modalidad.
Al salir, caminamos de nueva cuenta a la entrada donde sacamos un pase rápido para el Grizzly River. Nos tocó al diez para las dos, un buen horario porque el sol brillaría en todo lo alto.
Me puse el traje de baño para mojarme a gusto. En lo que esperábamos, visitamos el Mater’s Junkyard, el Bugs Land: Flik’s Flyers, el Tuck and Roll’s Drive y el Francis’ Ladybug Bogie, todos con menos de cinco minutos de espera; luego fuimos a Goofy School, una montaña, más que atrevida para mí.
Las baterías necesitaban recargarse, así que, entre un juego y otro, recurrimos a las barras de cereal y los jugos. Saliendo de la zona infantil, corrimos de nuevo a la entrada, a nuestra cita con Grizzly. El río salvaje prometía una gran empapada, que por fuerte no fue tan grave.
A las dos y media nos sentamos a esperar uno de los desfiles y aprovechamos para recurrir a la hielera. Ahí sentados, sin césped, y en medio de una multitud, hicimos nuestro picnic.
Tras ver a los personajes emblemáticos de Disney, caminamos siguiendo la retaguardia de la caravana y fue hasta ese momento que caí en cuenta de que muchos hacían lo mismo. Así que salimos de la multitud y, por la orilla, nos fuimos a todo vapor, rebasando gente, hasta llegar a Toy Story Midway Mania! La fila de espera era sólo de 20 minutos; de no haber hecho esto, nos hubiera tomado de 55 a 75.
Al salir, Braulio ya había ido a todas las atracciones con espera larga, así que volamos dos veces al ritmo de Silly Sympohny Swings, me aburrí, y él también, en Mickey’s Fun Wheel, fuimos a Muppets Vision 3D, Monsters Inc. Mike & Sulley to the Rescue, The Little Mermaid Ariel’s Undersea y Turtle Tulk Crush, para ese entonces ya eran las seis de la tarde. Buscamos un restaurante para cenar, ahora sí, con toda comodidad.
Minutos antes de las siete, enfilamos para hacer uso del fast pass de World of Color. Más o menos 50 personas ya esperaban en la entrada: ¡dos horas antes del arranque del show! Braulio se quedó dormido. A las nueve de la noche despertó y pudo disfrutar el show.
Parte de la letra de “Let It Go” cantada a todo pulmón por mi hijo fue el mejor regalo, después de una jornada de carreras interminables.
A las diez en punto corrimos –sí, otra vez– para evitar el congestionamiento de la salida. Entreguamos la carriola y tomamos un taxi rumbo al hotel.
La magia de Disney había terminado y nuestra aventura también; los mapas, hojas con horarios y anotaciones ya podían ir al bote de la basura, pues habíamos cumplido nuestra misión.

ATRACCIONES
Soarin
Qué es: Simulador de vuelo sobre las zonas de California
Tiempo de espera: entre 75 y 90 minutos
Con nuestra estrategia: subimos dos veces en media hora

Radiator Spring Racer
Qué es:Réplica del pueblo en el que se desarrolla la historia de la primera cinta de Cars
Tiempo de espera: 120 minutos
Con nuestra estrategia: Subimos tres veces en poco más de una hora

Grizzly River
Qué es: Recorrido en una llanta por un Río Salvaje, es un simulador de rápidos
Tiempo de espera: 75 minutos en verano
Con nuestra estrategia: Subimos en 5 minutos con el pase rápido

Mater’s Junkyard
Qué es: Viaje en Mate, uno de los personajes de Cars, con inesperadas vueltas, es para pequeños que comienzan a probar la adrenalina.
Tiempo de espera: 30 minutos.
Nuestra estrategia: No cuenta con pase rápido, si ves que hay poca fila, es momento de subir.

Mickey’s Fun Wheel
Qué es: Rueda de la fortuna
Tiempo de espera: 30 minutos después de las seis de la tarde; 5 minutos a hacerlo antes de la las 14:00 horas

Mike & Sulley to the Rescue
Qué es: Recorrido por la habitación de Boo, personaje de Monsters Inc.
Tiempo de espera: 30 minutos. No cuenta con pase rápido
Nuestra estrategia: Subir 15 minutos antes de la comida

The Little Mermaid Ariel’s
Qué es: Recorrido en conchas por el mundo de Ariel
Tiempo de esera: 15 minutos
Con nuestra estrategia: 5 minutos

Toy Story Midway Mania!
Qué es: Juego en 4D de tiro al blanco con los personajes de Toy Story
Tiempo de espera: 75 minutos. No tiene pase rápido
Con nuestra estrategia: 20 minutos
20 minutos, pues aprovechamos que apenas terminaba el desfile

La clave para evitar filas
Los pases rápidos (fast pass) no son una ciencia oculta, cualquiera puede tenerlos:
– El fast pass es un beneficio que se incluye en tu boleto de entrada.
– Sirve para regresar a una hora determinada y no hacer fila. Tiene una hora de caducidad, es decir, si te lo dan para las 13:00 tienes entre 13:00 y 14:00 para usarlo.
– Cada hora y media, nunca antes, puedes sacar uno para la atracción que desees: Radiator Spring Racer se agota al mediodía.
– Casi todos los expendedores de fast pass están ubicados en las afueras de cada atracción.
-El expendedor para el Radiator Spring Racer está muy cerca de la entrada de Bug’s Land.
– El expendedor para World of Color se ubica cerca de Grizzly River.