Su forma está ligada a significados esotéricos

ASÍ LO DIJO Gerardo Guerra Torres Artesano panadero
Su forma circular representa el ciclo de la vida y la muerte, la bolita superior es el cráneo, a forma de cruz hace referencia a un dios distinto: Tezcatlipoca, Tlaloc, Quetzalcóatl y Xipetotec.

La muerte está hecha de harina y huevos, huele al calor que expiden los hornos y sabe a pan. En la lengua se pueden sentir los granos de azúcar, no es tan amarga como se le ha hecho fama; Gerardo Guerra Torres hace pan de muerto desde hace 30 años, poco más de los años que ha vivido; dice que es una ofrenda que viene de épocas prehispánicas y que aún hoy en día en los altares de muertos no puede faltar por lo menos una de estas piezas para nuestros fieles difuntos.
Con sus manos amasa la harina y los demás ingredientes que le dan forma y sabor a lo que sustituyó las ofrendas humanas en la época prehispánica. Cuenta la leyenda que en lo que se conocía como la Nueva España, ahora México, se ofrecían a los dioses corazones de doncellas, y fue a la llegada de los españoles cuando el cuerpo humano se sustituyó por pan.
Guerra Torres no limita sus conocimientos a los ingredientes, el tiempo de horneado y el costo de las piezas; también sabe los significados que encierran las características de este pan; agregó que su forma circular representa el ciclo de la vida y la muerte, la bolita superior es el cráneo, la forma de cruz para hacer referencia a los cuatro puntos cardinales, cada uno dedicado a un dios distinto: Tezcatlipoca, Tláloc, Quetzalcóatl y Xipetotec.
Sabemos que para los mexicanos, la muerte es también una razón de festejo, de honor y de tradición; su pan no es la excepción, no todo es malo cuando se habla de morir, el sabor es dulce, el olor es inmejorable, pero sobre todo familiar.
Gerardo Guerra aprendió el oficio familiar, fue su abuelo quien explotó sus conocimientos de panadero para enseñarle a sus hijos y luego a sus nietos la receta de esta singular ofrenda. Desea que esta tradición perdure, por ello enseña a sus tres hijos las técnicas de amasar y hornear para seguir ofreciendo al público uno de los mejores panes de muerto que puedan tocar su paladar; dice que ésta será la única herencia que les puede dejar.
Hoy en día, comenta el panadero que el pan se hace con diferentes ingredientes, incluso hay quienes han tratado de innovar la receta, en lo que él no se dice muy de acuerdo; “se le puede poner desde azúcar, ajonjolí u otros ingredientes, pero ya hay quienes los rellenan de diferentes ingredientes, mermeladas, quesocrema, nata u otras cosas y pues eso para mí ya no es un pan de muerto”, argumentó.