Borja González 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Una alimentación completa, variada y económica, en la que abunde el agua y escaseen los refrescos.
Esa es la combinación que propone para los trabajadores de la construcción la nutrióloga Ana Bertha Pérez Lizaur, directora de posgrado en la Universidad Iberoamericana, quien cataloga el desayuno como la comida más importante en la extensa jornada laboral de los alarifes.
“Desgraciadamente, muchos albañiles que no desayunan caen en el consumo de refresco porque les aporta energía inmediata.
“Pero yo les recomendaría consumir un plátano o una naranja, por su gran cantidad de potasio, que les ayudarán para la contracción muscular, y que además les proporcionan líquido”, expone Pérez Lizaur.
Esta primera comida podría completarse con unos huevos revueltos, tortillas y una lata de frijoles, y durante la mañana añadir unas galletas María, para recuperar la energía.
Todo ello, acompañado de constantes tomas de agua simple. Según la experta, se requiere un mililitro de agua por cada kilocaloría consumida, así que en el caso de un varón de unos 70 kilos que consuma cerca de 3 mil calorías, la necesidad sería de unos 3 litros de agua al día.
“Ahora me ha dado gusto ver en algunas grandes construcciones que han instalado estaciones de hidratación para que los trabajadores no recurran tanto al refresco”, explica.
A la hora de la comida, y junto con las tortillas, lo ideal sería por pastas o arroces instantáneos que nada más requieren agua para consumirse, aunque cuidando que no tengan grandes cantidades de sodio.
A esto, añade Pérez Lizaur, podría añadirse un pollo rostizado compartido entre varios, unos frijoles en lata y unos chiles en vinagre.
“El caso de las verduras puede ser más difícil a la hora de la preparación”, reconoce, “aunque en algunas tortillerías o supermercados ya vienen nopalitos preparados como en ensalada, que no son de mal precio”.
La cena constaría de unos tacos de frijol, pan dulce y leche entera. En total, según los cálculos de la experta, el costo total de un menú saludable podría estar por debajo de los 50 pesos diarios.
“Estos muchachos tratan de ahorrar lo máximo posible para llevar la raya a la casa los sábados, pero pueden organizar una dieta equilibrada y que no afecte demasiado a su economía”, concluye.