El glaucoma es el causante de lo que se conoce como ceguera silenciosa, puesto que al no presentar síntomas muy evidentes, el paciente desconoce que está perdiendo la vista, explicó Arturo Ortiz Llinas, miembro del Colegio de Oftalmólogos de Aguascalientes. Informó que este padecimiento es el causante número uno de ceguera en el país.
“El glaucoma es una enfermedad que daña progresivamente al nervio óptico y la principal causa de ceguera irreversible a nivel mundial”, puntualizó Ortiz Llinas.
Informó que esta enfermedad puede ser congénita, hereditaria o traumática; sin embargo, debe detectarse a tiempo, puesto que lo que se pierde no se vuelve a recuperar.
“El paciente no se da cuenta que se está quedando ciego, puesto que no duele y la visión sigue siendo perfecta al frente, como se va perdiendo de la periferia al centro hasta al final es cuando se da cuenta”.
El glaucoma se va manifestando a través de la presión alta, la lesión que va a tener el nervio óptico, y la pérdida del campo visual.
Dijo que para detener la ceguera se debe primero corregir la presión con medicamentos, cuando no se logra de esta forma hay que echar mano de una intervención quirúrgica.
Indicó además que la población mayor de 60 años es la más propensa a presentar esta enfermedad progresiva, por lo que es recomendable mantenerse en constante revisión.
Especificó que hay algunas formas de darse cuenta si se está padeciendo; “si en las noches al ver un foco, se pueden observar aros de colores, es una señal de que se hincha la cornea; puede o no haber enrojecimiento del ojo; y puede o no haber dolor, esos son los motivos insipientes por los que podríamos darnos cuenta”, sin embargo, acotó que lo mejor es acudir con el oftalmólogo por lo menos una vez al año.
Dijo que el tiempo que puede pasar desde el inicio de la enfermedad hasta el momento de perder por completo la vista, es variable “hay personas que en días se pueden quedar ciegas y hay otras que es muy lento y que a veces pasa hasta un año”.