Alberto Bortoni
Agencia Reforma

Toyota tiene un nuevo modelo, llamado curiosamente Yaris R. En ocasiones la nomenclatura de los autos puede ser confusa y esta es una de esas ocasiones. Toyota decidió llamar a este nuevo modelo con el mismo nombre que su subcompacto y agregando sólo una letra como sufijo, pero aunque tienen detalles comunes, el Yaris R no es una versión del Yaris, es un modelo completamente diferente.
En realidad tampoco es un modelo Toyota, es un modelo que toman prestado de la producción de Mazda, pues se trata de un Mazda 2 con configuración de tres volúmenes. Toyota hizo un acuerdo con Mazda para producir este vehículo para Scion, la marca juvenil que vende en Estados Unidos, en donde se vende con el nombre de iA. Toyota en México ha aprovechado dicho convenio para comercializarlo en nuestro país, pero dado que no hay Scion tuvo que buscar un nuevo nombre para el auto y decidieron por Yaris R.
El Yaris R es un modelo emocional, con un diseño atrevido en el exterior y en el interior. Para quienes están familiarizados con las líneas de diseño de Mazda sus orígenes serán reconocidos inmediatamente, para quienes conocen a Toyota, el frente logra un poco la pertenencia a la familia, pero más como un hijo adoptivo que realmente compartiendo el ADN de la marca.
Sea como sea que haya conseguido Toyota el modelo, la realidad es que se trata de una opción atractiva. Es un modelo económico y muy juvenil, con un amplio nivel de equipamiento. Su posición es ideal para jóvenes o familias jóvenes, en donde quizá el Yaris normal resulta un tanto convencional y poco equipado y el Corolla se sale de presupuesto.
El motor del Yaris R es un cuatro cilindros de 1.5 litros. Genera 106 caballos de fuerza, lo mismo que en el Yaris normal. Pero a diferencia de este, el del Yaris R está unido a una transmisión de seis velocidades y no de cuatro en las versiones automáticas. Esta pequeña gran diferencia da un mejor desempeño no sólo en aceleración, sino también debe de reflejarse en rendimiento de combustible.
El Yaris R cuenta también con la modalidad Sport, que hace algunos cambios interesantes en la configuración de diferentes sistemas del auto, incluyendo la transmisión, que mantiene las relaciones hasta un régimen más alto de revoluciones. Y para quienes un control más preciso, la transmisión automática tiene la opción de controles manuales, o bien la transmisión manual convencional.
Contrario a lo que su nombre podría indicar, no se trata de un modelo verdaderamente deportivo. Si bien es cierto que en comparación al Yaris normal sí tiene algunas características más dinámicas, sigue siendo un auto conservador en sus prestaciones.
En cuanto al equipamiento hay un par de puntos que nos gustarían que cambiaran. Uno de ellos es la llave inteligente, que permite que el auto pueda ser encendido con la sola presencia de la llave en el interior. Pero para acceder al interior es necesario sacar la llave del bolsillo y abrir los seguros; lo mismo al salir, por lo que el trabajo es el mismo o mayor que con las llaves convencionales pues hay que sacar y guardar la llave cuando se accede y cuando se baja del vehículo.
El otro accesorio que nos gustaría ver es la cámara de reversa. Tanto la cámara como el acceso sin llave están disponibles en la versión Scion de este modelo, por lo que es equipo que sí es posible integrar en el Yaris R y sin duda sería de utilidad para los usuarios.