Los niños también sufren estrés que puede llevarlos a padecer alguna enfermedad crónica, que se desarrolle desde etapas muy tempranas de su vida, por lo cual es necesario que los padres permanezcan atentos a las señales que muestren los pequeños, como el hecho de que no se estén adaptando bien a los cambios que la infancia conlleva, señaló la psicóloga Alejandra Sandoval.
“El estrés lo podríamos definir como un estado mental y también físico en el que el cuerpo se prepara para una situación que le puede generar amenaza, o necesidad de sobrevivencia; el estrés como tal no es un padecimiento, pero el crónico sí, es decir, cuando ya estamos hablando de una situación en la que el cuerpo se mantiene más allá de la amenaza real”, detalló.
Precisó que en el caso de los niños, la interpretación es diferente, pero también pueden tener anticipaciones catastróficas de lo que va a pasar; dijo que generalmente este es el motivo por el que se presentan este tipo de síntomas.
“Los niños pueden decir: ‘me va a ir mal en un examen, me voy a equivocar en una prueba de futbol’, entre otras acciones, que los pueden poner en aprietos, pero no debe de ir más allá, ya que si se vuelve crónico, hay que estar muy alerta para que no desencadene otros problemas”, enfatizó.
Recalcó que es importante, sobre todo en los niños, ayudarlos a que canalicen su estrés de manera adecuada, ya que en la edad adulta podrían ser mucho más propensos a desarrollar este problema como una patología.
“Un estrés común permite que la persona busque soluciones hacia un problema; los procesos son para enfrentar o huir, te sirve para defenderte y sobrevivir, lo que es bueno hasta cierto punto; pero cuando ya afecta la calidad de vida, o se deciden evitar situaciones, lugares y personas, hay que tomar medidas”, indicó.
Dijo que es importante considerar que lo que para los adultos puede ser un acontecimiento sin mayor implicación, para un niño, las actividades extraescolares, una visita médica, sus relaciones con los compañeros, y los cambios familiares, pueden influir en causas de estrés.